Día 6 de 9

Sexto día — La fe que se hereda

  1. Oración de todos los días

    Santa Ana y san Joaquín,
    abuelos del Señor:
    vosotros esperasteis mucho y no perdisteis la fe.

    Enseñadnos a esperar así.
    Bendecid a los mayores de esta familia
    y a los que aguardan un hijo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    2 Timoteo 1,3-5

    3 Doy gracias a Dios, a quien sirvo a ejemplo de mis mayores con conciencia pura, de que sin cesar hago memoria de ti en mis oraciones, noche y día, 4 deseoso de verte, acordándome de tus lágrimas en nuestra despedida en £feso, para bañarme de gozo, 5 como que tengo presente aquella tu fe sincera, la cual primero se vio constantemente en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy cierto de que igualmente está en ti. Predique el Evangelio con intrepidez
  3. Meditación del día 6

    Casi todos aprendimos a rezar de una abuela. La fe se transmite en la cocina antes que en el aula.

    San Pablo escribe a su discípulo Timoteo y le recuerda de dónde le viene la fe: de su abuela Loida y de su madre Eunice. Es casi la única vez que el Nuevo Testamento nombra a una abuela, y lo hace precisamente por eso, porque le enseñó a creer.

    Piensa en quién te enseñó a ti a rezar. Probablemente no fue un catequista ni un libro, sino alguien que rezaba el rosario en la cocina, que te hacía la señal de la cruz al salir de casa o que te llevaba a misa de la mano. Esa fe aprendida así, sin discursos, aguanta mucho.

    Hoy también hay que preguntarse lo contrario: ¿a quién se la estás pasando tú? Los niños de ahora no aprenden de lo que les decimos, sino de lo que ven. Si nunca te ven rezar, dar gracias o pedir perdón, la cadena se corta en ti, y no hará falta ninguna crisis de fe para que eso pase.

  4. Petición

    Gracias por quien me enseñó a rezar.
    Que yo lo pase a alguien más joven.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Ana y san Joaquín,
    que merecisteis tener por hija a la Madre de Dios:
    rogad por nuestras familias.

    Por los abuelos que sostienen esta casa,
    por los que esperan un hijo
    y por los mayores que hoy están solos.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.