Día 5 de 9

Quinto día — Por los mayores solos

  1. Oración de todos los días

    Santa Ana y san Joaquín,
    abuelos del Señor:
    vosotros esperasteis mucho y no perdisteis la fe.

    Enseñadnos a esperar así.
    Bendecid a los mayores de esta familia
    y a los que aguardan un hijo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 70,17-20

    17 Mi boca predicará tu justicia todo el día, y la salud que de ti viene. Aunque no sé contarlas, 18 entraré a decir las proezas del Señor: de tu justicia sin igual, Señor, haré memoria. 19 Tú, oh Dios, fuiste mi maestro desde mi tierna edad; y yo publicaré tus maravillas que he experimentado hasta ahora 20 Y tú, oh Dios, en mi vejez y edad decrépita no me desampares: a fin de que anuncie el poder de tu brazo a toda la generación que ha de venir;
  3. Meditación del día 5

    Muchos viven solos o en residencias, y pasan semanas sin una visita.

    «En mi vejez no me desampares.» El salmista es alguien que ha vivido mucho, que aprendió de Dios desde niño y que ahora, con el cuerpo cansado, teme quedarse solo. No pide grandes cosas: pide no ser olvidado.

    Ese miedo tiene hoy direcciones concretas. El señor que vive solo en un tercer piso sin ascensor y no baja a la calle desde hace meses. La abuela de la residencia a la que la familia visita en Navidad y en su cumpleaños. El viejo del pueblo cuyos hijos se fueron todos a la ciudad o al exterior. Muchos pasan días sin hablar con nadie.

    La petición de hoy es muy práctica: llamar sin que te lo pidan. No hace falta una gran visita; una llamada de diez minutos los martes cambia una semana. Y si tienes un vecino mayor, toca la puerta de vez en cuando. A lo mejor eres la única voz que va a oír ese día.

  4. Petición

    Acordaos de los ancianos que nadie visita.
    Y dadme el hábito de llamar a los míos sin que me lo pidan.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Ana y san Joaquín,
    que merecisteis tener por hija a la Madre de Dios:
    rogad por nuestras familias.

    Por los abuelos que sostienen esta casa,
    por los que esperan un hijo
    y por los mayores que hoy están solos.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.