Día 2 de 9

Segundo día — Por los que no pueden tener hijos

  1. Oración de todos los días

    Santa Ana y san Joaquín,
    abuelos del Señor:
    vosotros esperasteis mucho y no perdisteis la fe.

    Enseñadnos a esperar así.
    Bendecid a los mayores de esta familia
    y a los que aguardan un hijo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Isaías 56,3-5

    3 Y no diga ya el hijo del advenedizo o gentil que por la fe está unido al Señor: El Señor me ha separado de su pueblo con un muro de división. Ni tampoco diga el eunuco: He aquí que yo soy un tronco seco y estéril. 4 Porque esto dice el Señor a los eunucos: A los que observaren mis sábados o fiestas, y practicaren lo que Yo quiero, y se mantuvieren firmes en mi alianza, 5 les daré un lugar distinguido en mi casa, y dentro de mis muros, y un nombre más apreciable que el que les darían los hijos o hijas: daréles Yo un nombre sempiterno que jamás se acabará.
  3. Meditación del día 2

    Es el dolor más callado de muchos matrimonios, y el que más preguntas indiscretas recibe.

    En tiempos de Isaías, no tener hijos se vivía casi como una maldición: el nombre de uno desaparecía. Por eso este pasaje es tan atrevido. Dios le dice al que se siente «tronco seco» que le dará un nombre mejor que el de hijos e hijas, un nombre que no se borra. No promete el hijo; promete que su vida no vale menos.

    Muchos matrimonios pasan años entre tratamientos, pérdidas que nadie supo, ilusiones que se rompen cada mes. Y encima tienen que soportar las preguntas de la tía en Navidad: «¿y ustedes para cuándo?». Si eres de los que pregunta, hoy es buen día para dejar de hacerlo.

    La petición de hoy es honesta: el hijo, si conviene; y si no, paz y otro camino. Ese otro camino puede ser la adopción, la acogida, dedicarse a los sobrinos o a niños que no tienen a nadie, o simplemente un matrimonio que se quiere sin sentirse incompleto. Ninguno de esos caminos es un premio de consolación.

  4. Petición

    Santa Ana, acompaña a los matrimonios que esperan un hijo.
    Dadles el hijo si conviene, y si no, paz y otro camino.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Ana y san Joaquín,
    que merecisteis tener por hija a la Madre de Dios:
    rogad por nuestras familias.

    Por los abuelos que sostienen esta casa,
    por los que esperan un hijo
    y por los mayores que hoy están solos.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.