Día 2 de 9
Segundo día — Por los que no pueden tener hijos
Oración de todos los días
Santa Ana y san Joaquín,
abuelos del Señor:
vosotros esperasteis mucho y no perdisteis la fe.Enseñadnos a esperar así.
Bendecid a los mayores de esta familia
y a los que aguardan un hijo.
Amén.Lectura del día
3 Y no diga ya el hijo del advenedizo o gentil que por la fe está unido al Señor: El Señor me ha separado de su pueblo con un muro de división. Ni tampoco diga el eunuco: He aquí que yo soy un tronco seco y estéril. 4 Porque esto dice el Señor a los eunucos: A los que observaren mis sábados o fiestas, y practicaren lo que Yo quiero, y se mantuvieren firmes en mi alianza, 5 les daré un lugar distinguido en mi casa, y dentro de mis muros, y un nombre más apreciable que el que les darían los hijos o hijas: daréles Yo un nombre sempiterno que jamás se acabará.
Meditación del día 2
Es el dolor más callado de muchos matrimonios, y el que más preguntas indiscretas recibe.
En tiempos de Isaías, no tener hijos se vivía casi como una maldición: el nombre de uno desaparecía. Por eso este pasaje es tan atrevido. Dios le dice al que se siente «tronco seco» que le dará un nombre mejor que el de hijos e hijas, un nombre que no se borra. No promete el hijo; promete que su vida no vale menos.
Muchos matrimonios pasan años entre tratamientos, pérdidas que nadie supo, ilusiones que se rompen cada mes. Y encima tienen que soportar las preguntas de la tía en Navidad: «¿y ustedes para cuándo?». Si eres de los que pregunta, hoy es buen día para dejar de hacerlo.
La petición de hoy es honesta: el hijo, si conviene; y si no, paz y otro camino. Ese otro camino puede ser la adopción, la acogida, dedicarse a los sobrinos o a niños que no tienen a nadie, o simplemente un matrimonio que se quiere sin sentirse incompleto. Ninguno de esos caminos es un premio de consolación.
Petición
Santa Ana, acompaña a los matrimonios que esperan un hijo.
Dadles el hijo si conviene, y si no, paz y otro camino.
Amén.Oración final
Santa Ana y san Joaquín,
que merecisteis tener por hija a la Madre de Dios:
rogad por nuestras familias.Por los abuelos que sostienen esta casa,
por los que esperan un hijo
y por los mayores que hoy están solos.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.