Día 8 de 9

Octavo día — Contra la resignación

  1. Oración de todos los días

    Santa Águeda,
    que sufriste en tu cuerpo la violencia de un hombre poderoso:
    acompaña a las mujeres que hoy sufren en el suyo.

    A las enfermas, a las maltratadas,
    y a las que están diciendo no y tienen miedo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 18,1-8

    1 Propúsoles también esta parábola para ver que conviene orar perseverantemente y no desfallecer, 2 diciendo: En cierta ciudad había un juez que ni tenía temor de Dios, ni respeto a hombre alguno. 3 Vivía en la misma ciudad una viuda, la cual solía ir a él, diciendo: Hazme justicia de mi contrario. 4 Mas el juez en mucho tiempo no quiso hacérsela. Pero después dijo para consigo: Aunque yo no temo a Dios ni respeto a hombre alguno: 5 con todo, para que me deje en paz esta viuda, le haré justicia, a fin de que no venga de continuo a romperme la cabeza. 6 Ved, añadió el Señor, lo que dijo ese juez inicuo: 7 Y ¿dejará Dios de hacer justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche, y sufrirá que se les oprima? 8 Os aseguro que no tardará en vengarlos. Pero cuando viniere el Hijo del hombre, ¿os parece que hallará fe sobre la tierra? El fariseo y el publicano
  3. Meditación del día 8

    A las mujeres se les ha predicado mucha resignación. Águeda no se resignó: resistió.

    La viuda de la parábola no se resigna. Va una y otra vez ante un juez que no teme a Dios ni respeta a nadie, y le pide justicia hasta cansarlo. Jesús la pone como ejemplo de oración, pero también de algo más: de no aceptar la injusticia como si fuera voluntad de Dios.

    A las mujeres se les ha predicado mucha resignación: aguantar al marido, callar en la Iglesia, no reclamar en el trabajo, ofrecer el sufrimiento en lugar de buscar una salida. Hay sufrimientos que no se pueden evitar y que se viven con fe, como una enfermedad. Pero hay otros que son injusticias, y presentarlos como cruz es un abuso.

    Águeda, según su historia, no se resignó. Resistió hasta el final. La pregunta de hoy es la de la petición: ¿qué estás aguantando con fe y qué estás aguantando simplemente porque te enseñaron a no protestar? No es fácil distinguirlo sola. Habla con alguien que te quiera bien y que no tenga interés en que todo siga igual.

  4. Petición

    Que sepamos distinguir
    entre aguantar con fe y aguantar una injusticia.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Águeda, virgen y mártir,
    que no negaste tu fe ni cediste al poder:
    ruega por las mujeres enfermas,
    por las que sufren violencia
    y por las que hoy necesitan valor.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.