Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 5 de febrero

  1. Oración de todos los días

    Santa Águeda,
    que sufriste en tu cuerpo la violencia de un hombre poderoso:
    acompaña a las mujeres que hoy sufren en el suyo.

    A las enfermas, a las maltratadas,
    y a las que están diciendo no y tienen miedo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Romanos 8,35-39

    35 ¿quién, pues, podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Será la tribulación? ¿O la angustia? ¿O el riesgo? ¿O la persecución? ¿O el cuchillo? 36 (Según está escrito: Por Ti, ¡oh Señor!, somos entregados cada día en manos de la muerte; somos tratados como ovejas destinadas al matadero). 37 Pero en medio de todas estas cosas triunfamos por virtud de Aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni virtudes, ni lo presente, ni lo venidero, ni la fuerza, 39 ni todo lo que hay de más alto, ni de más profundo, ni otra ninguna criatura podrá jamás separarnos del amor de Dios, que se funda en Jesucristo nuestro Señor. Incredulidad de los judíos
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. Su historia es dura y por eso consuela a quien está pasando algo duro.

    San Pablo hace una lista de todo lo que podría separarnos del amor de Cristo: la angustia, la persecución, el hambre, el peligro, la espada. Y luego la amplía hasta el infinito: ni la muerte ni la vida, ni lo presente ni lo futuro. Nada. Escribió esto alguien que había pasado cárceles, naufragios y azotes.

    La historia de Águeda es dura de leer. Por eso mismo consuela. Quien está en medio de un cáncer, de una separación violenta, de un duelo, no necesita historias bonitas; necesita saber que alguien pasó por lo peor sin perder lo esencial. Catania la celebra desde hace siglos como su patrona, y hay mujeres que llevan su estampa al hospital.

    Mañana es su fiesta. En algunos pueblos de España las mujeres toman ese día la calle y hasta el bastón de mando del ayuntamiento. Disfrútalo. Y lleva contigo a las enfermas de tu familia, a las que esperan resultados, a las que han dicho no y lo están pagando. Que ninguna de ellas se sienta separada de ese amor que Pablo dice que nada puede romper.

  4. Petición

    Santa Águeda, gracias por estos nueve días.
    Cuida a las mujeres enfermas de esta familia.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Águeda, virgen y mártir,
    que no negaste tu fe ni cediste al poder:
    ruega por las mujeres enfermas,
    por las que sufren violencia
    y por las que hoy necesitan valor.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.