Día 5 de 9

Quinto día — Por los militares y policías honrados

  1. Oración de todos los días

    San Sebastián,
    soldado y mártir:
    dame tu clase de valor, el de volver a presentarse.

    Protege a este pueblo
    y a los que arriesgan su cuerpo por deber.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 3,10-14

    10 Y preguntándole las gentes: ¿Qué es lo que debemos, pues, hacer? 11 Les respondía, diciendo: El que tiene dos vestidos, dé al que no tiene ninguno; y haga otro tanto el que tiene que comer. 12 Vinieron, asimismo, publícanos a ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿y nosotros qué debemos hacer para salvarnos? 13 Respondióles: No exijáis más de lo que os está ordenado. 14 Preguntábanle también los soldados: ¿Y nosotros qué haremos? A éstos dijo: No hagáis extorsiones a nadie, ni uséis del fraude: y contentaos con vuestras pagas.
  3. Meditación del día 5

    Fue soldado. Hay quien sirve con armas y trata de hacerlo con decencia.

    Distintos grupos se acercan a Juan el Bautista y le preguntan qué tienen que hacer. A los soldados no les dice que dejen el ejército; les dice algo muy concreto: no extorsionen a nadie, no hagan denuncias falsas y conténtense con su paga.

    Sebastián fue soldado, y por eso es patrono de militares y policías en muchos lugares. Es una devoción que obliga. En América Latina abundan los casos de fuerzas armadas y policías que han torturado, desaparecido personas, matado a civiles para presentarlos como bajas en combate, cobrado vacunas o servido al crimen organizado.

    También hay muchos agentes que se juegan la vida por sueldos bajos, que no aceptan sobornos y que pagan caro denunciar a sus compañeros. Lo que pide el Bautista es exactamente lo que separa a unos de otros. Si llevas uniforme, esta novena te pide decencia aunque te cueste el ascenso. Si no lo llevas, reza por los que lo llevan bien y exige que se castigue a los que lo deshonran.

  4. Petición

    Que los que llevan armas sirvan y no opriman.
    Amén.

  5. Oración final

    San Sebastián, mártir,
    soldado fiel de Cristo:
    protege a nuestro pueblo,
    libra de la enfermedad a nuestras casas
    y danos valor para no negar la fe.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.