Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 16 de agosto
Oración de todos los días
San Roque, peregrino,
que cuidaste a los contagiados y te contagiaste:
guarda a los que cuidan enfermos.Líbranos de la peste,
y si llega, danos generosidad y no pánico.
Amén.Lectura del día
2 El que se acoge al asilo del Altísimo y descansa bajo la protección de Dios del cielo, 3 dirá al Señor: Tú eres mi amparo y refugio; el Dios mío en quien esperaré. 4 Porque él me ha librado del lazo de los cazadores, y de terribles adversidades. 5 Con sus alas te hará sombra; y debajo de sus plumas estarás confiado. 6 Su verdad te cercará como escudo, no temerás terrores nocturnos, 7 ni la saeta disparada de día; ni al enemigo que anda entre tinieblas, ni los asaltos del demonio en medio del día.
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta y en muchos pueblos hay procesión. Lo que se pide es salud para todos, no solo para los míos.
El salmo 90 (91 en las Biblias que siguen la numeración hebrea) es el de los que viven bajo amenaza: no temerás los terrores nocturnos ni la saeta disparada de día. En las traducciones hechas desde el hebreo habla expresamente de la peste que acecha en las tinieblas, y por eso se ha rezado tanto en las epidemias.
Hay que leerlo bien. No promete que el creyente nunca se enfermará; la historia de la Iglesia está llena de santos que murieron de peste, y el propio Roque, según la tradición, se contagió cuidando. Lo que promete es refugio: que nadie queda fuera de la sombra de Dios, tampoco el que cae enfermo. Usarlo como amuleto para no vacunarse o para despreciar los cuidados no es fe, es superstición.
Mañana es su fiesta, y en muchos pueblos saldrá la procesión con el santo y su perro. Que la oración de cierre no sea solo por la salud de los tuyos, sino por la de todo el pueblo: los que no tienen seguro, los que viven lejos del hospital, los que trabajan enfermos porque no pueden faltar. Cuidar la salud de todos también es amar al prójimo.
Petición
San Roque, gracias por estos nueve días.
Guarda la salud de este pueblo.
Amén.Oración final
San Roque, peregrino y enfermero de los contagiados:
líbranos de la peste, del hambre y de la guerra;
protege a los que cuidan enfermos
y alcánzanos salud de cuerpo y de alma.
Amén.
Con este día se cierra la novena.