Día 5 de 9

Quinto día — El hospital

  1. Oración de todos los días

    Padre Pío,
    que pasaste la vida en el confesionario:

    dame valor para confesarme de verdad
    y quítame la vergüenza que me tiene lejos.
    Reza tú mientras yo me decido.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 25,34-40

    34 Entonces el rey dirá a los que estarán a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, a tomar posesión del reino que os está preparado desde el principio del mundo. 35 Porque Yo tuve hambre, y me disteis de comer: tuve sed, y me disteis de beber: era peregrino, y me hospedasteis: 36 estaba desnudo, y me cubristeis: enfermo, y me visitasteis: encarcelado, y vinisteis a verme y consolarme. 37 A lo cual los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos nosotros hambriento y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos peregrino, y te hospedamos; desnudo, y te vestimos? 39 O ¿cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a visitarte? 40 Y el rey, en respuesta, les dirá: En verdad os digo, siempre que lo hicisteis con alguno de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis.
  3. Meditación del día 5

    Levantó la Casa Alivio del Sufrimiento en un pueblo de montaña. Su espiritualidad tenía camas y quirófanos.

    En el juicio final que describe Mateo, a nadie le preguntan por sus oraciones ni por sus devociones. La pregunta es otra: ¿diste de comer, visitaste al enfermo, hospedaste al peregrino? Y los que se salvan se sorprenden, porque no sabían que estaban sirviendo a Cristo.

    El padre Pío era un místico que pasaba horas rezando, pero no se quedó ahí. Con donativos llegados de todo el mundo levantó en San Giovanni Rotondo la Casa Alivio del Sufrimiento, inaugurada en 1956 en una zona pobre del sur de Italia que no tenía un hospital así. Hoy sigue funcionando. Para él, curar el cuerpo formaba parte de la misma caridad que curaba el alma.

    Esta novena se reza mucho por los enfermos. Está bien pedir por su curación, pero el pasaje te pregunta qué haces tú por ellos. ¿Visitas al tío que está en el hogar de ancianos? ¿Acompañas a la vecina a sus quimioterapias? ¿Donas sangre? Hay muchas maneras de que la fe tenga camas, como el hospital del padre Pío. Elige hoy un enfermo concreto y haz algo útil por él esta semana.

  4. Petición

    Que mi fe se traduzca en algo útil
    para un enfermo concreto.
    Amén.

  5. Oración final

    San Pío de Pietrelcina,
    sacerdote del confesionario y consuelo de los enfermos:
    intercede por nosotros,
    alcánzanos un corazón arrepentido
    y la paz de los perdonados.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.