Día 3 de 9
Tercer día — Trabajo
Oración de todos los días
San Pancracio,
que a los catorce años no te echaste atrás:
dame esa clase de firmeza.Te pido salud y trabajo para esta casa,
y fe que no dependa de una maceta.
Amén.Lectura del día
7 Pues bien sabéis vosotros mismos lo qqe debéis hacer para imitarnos, por cuanto no anduvimos desordenadamente entre vosotros, 8 ni comimos el pan de balde a costa de otro, sino con trabajo y fatiga, trabajando de noche y de día, por no ser gravoso a ninguno de vosotros. 9 No porque no tuviésemos potestad para hacerlo, sino a fin de daros en nuestra persona un dechado que imitar. 10 Así es que, aun estando entre vosotros, os intimábamos esto: quien no quiere trabajar, tampoco coma. 11 Porque hemos oído que andan entre vosotros algunos bulliciosos, que no entienden en otra cosa que en indagar lo que no les importa. 12 Pues a estos tales los apercibimos, y les rogamos encarecidamente por nuestro Señor Jesucristo, que, trabajando quietamente, coman su propio pan o el que ellos se ganen.
Meditación del día 3
La otra mitad es el trabajo: su estampa está en los mostradores de miles de negocios pequeños.
Pablo les recuerda a los de Tesalónica que cuando estuvo con ellos no comió de balde: trabajó día y noche para no ser una carga. Y les da una regla que se cita mucho, a veces mal: el que no quiera trabajar, que no coma. Habla del que no quiere, no del que no puede; contra el que no encuentra trabajo no dice nada.
La estampa de san Pancracio está en mostradores de bares, peluquerías, fruterías y talleres. Es la devoción de gente que vive de su trabajo y sabe lo que cuesta. Pedir trabajo es legítimo, y pedirlo para un hijo en paro, para un marido de cincuenta y tantos al que nadie contrata, para una mujer que vuelve al mercado después de cuidar a los suyos, también. Pero Pablo añade algo: comer el pan propio, ganado con honradez. Si tienes un negocio, eso significa facturar lo que es, no engañar en el peso ni en la calidad, y no cargar sobre otros lo que te toca a ti.
Petición
Que en este negocio o en este empleo
no falte el trabajo ni la honradez.
Amén.Oración final
San Pancracio, mártir,
que diste la vida siendo casi un niño:
ruega por nosotros,
danos salud y trabajo
y firmeza para no negar nunca a Cristo.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.