Día 2 de 9

Segundo día — Salud

  1. Oración de todos los días

    San Pancracio,
    que a los catorce años no te echaste atrás:
    dame esa clase de firmeza.

    Te pido salud y trabajo para esta casa,
    y fe que no dependa de una maceta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 8,14-17

    14 Habiendo, después, Jesús ido a casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama, con calentura: 15 y tocándole la mano, se le quitó la calentura; con eso se levantó luego de la cama, y se puso a servirles. 16 Venida la tarde, le trajeron muchos endemoniados; y con su palabra echaba los espíritus, y curó a todos los dolientes, 17 verificándose con eso lo que predijo el profeta Isaías, diciendo: Él mismo ha cargado con nuestras dolencias, y ha tomado sobre sí nuestras enfermedades.
  3. Meditación del día 2

    Se le pide salud desde siempre; es la mitad de su fama.

    Jesús entra en la casa de Pedro, ve a su suegra en cama con fiebre, le toca la mano y se le quita la fiebre. Ella se levanta y se pone a servirles. Es una curación pequeña, doméstica, sin público. Esa misma tarde le llevan a todos los enfermos del pueblo, y Mateo cita a Isaías: él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.

    Desde hace siglos se le pide salud a san Pancracio, y no hay nada de raro en ello: es lo primero que pide cualquiera cuando las cosas se ponen feas. El evangelio de hoy muestra que a Dios le importan también las enfermedades corrientes, las fiebres de casa, no solo los casos desesperados. Nombra hoy a tus enfermos, incluso a los que tienen cosas que parecen menores: la madre con la tensión alta, el padre que no quiere ir al médico, el hijo con ansiedad. Y si eres tú el que no quiere ir al médico, la oración de hoy también incluye pedir la cita.

  4. Petición

    Salud para los enfermos de esta casa:
    (dilos por su nombre).
    Amén.

  5. Oración final

    San Pancracio, mártir,
    que diste la vida siendo casi un niño:
    ruega por nosotros,
    danos salud y trabajo
    y firmeza para no negar nunca a Cristo.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.