Día 1 de 9

Primer día — Catorce años

  1. Oración de todos los días

    San Pancracio,
    que a los catorce años no te echaste atrás:
    dame esa clase de firmeza.

    Te pido salud y trabajo para esta casa,
    y fe que no dependa de una maceta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Jeremías 1,4-8

    4 Y el Señor me habló, diciendo: 5 Antes que Yo te formara en el seno materno te conocí; y antes que tú nacieras te santifiqué,y te destiné para profeta entre las naciones. 6 A lo que dije yo: ¡Ah!, ah!, ¡Señor Dios! ¡Ah!, bien veis vos que yo no sé hablar, porque soy todavía un jovencito. 7 Y me replicó el Señor: No digas, soy un jovencito, porque con mi auxilio tú ejecutarás todas las cosas para las cuales te comisione, y todo cuanto Yo te encomiende que digas, lo dirás. 8 No temas la presencia de aquellos a quienes te enviare; porque contigo estoy Yo para sacarte de cualquier embarazo, dice el Señor.
  3. Meditación del día 1

    Era un adolescente cuando lo mataron por no negar su fe. No hace falta ser mayor para decidir algo grande.

    Cuando Dios lo llama, Jeremías intenta escaparse con la excusa más a mano: «No sé hablar, porque soy todavía un jovencito». Y Dios no acepta la excusa: no digas que eres un jovencito, irás adonde te envíe y dirás lo que te mande. La edad no lo libra de la responsabilidad, pero tampoco lo deja solo: «Contigo estoy yo».

    De Pancracio sabemos poco y lo esencial: que murió en Roma, en tiempo de persecución, siendo apenas un adolescente. Según la tradición tenía catorce años. Solemos tratar a los chicos de esa edad como si no pudieran tomarse nada en serio, y luego nos sorprende que no se tomen nada en serio. Mira a los jóvenes de tu casa: quizá tienen convicciones que los adultos no escuchan, sobre el planeta, la justicia o la fe. Tomarlos en serio es el primer paso para que se atrevan a sostener algo. Y si alguna vez se plantan por algo justo, no les pidas que no se metan en líos.

  4. Petición

    Por los jóvenes de mi familia:
    dales convicciones y valor para sostenerlas.
    Amén.

  5. Oración final

    San Pancracio, mártir,
    que diste la vida siendo casi un niño:
    ruega por nosotros,
    danos salud y trabajo
    y firmeza para no negar nunca a Cristo.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.