Día 8 de 9

Octavo día — Enseñar a dar

  1. Oración de todos los días

    San Nicolás,
    obispo que dabas sin que se supiera:

    enséñame a ayudar en secreto,
    y a cuidar de los niños y de los que están en peligro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Hechos de los Apóstoles 20,32-35

    32 Y ahora, por último, os encomiendo a Dios, y a la palabra o promesa de su gracia, a aquel que puede acabar el edificio, y haceros participar de su herencia con todos los santos. 33 Yo no he codiciado de nadie plata, ni oro, ni vestido, como 34 vosotros mismos lo sabéis: porque cuanto ha sido menester para mí, y para mis compañeros, todo me lo han suministrado estas manos. 35 Yo os he hecho ver en toda mi conducta, que trabajando de esta suerte, es como se debe sobrellevar a los flacos, y tener presente las palabras del Señor Jesús, cuando dijo: Mucho mayor dicha es el dar, que el recibir.
  3. Meditación del día 8

    Los niños aprenden a compartir viendo compartir en casa.

    San Pablo se despide de los responsables de la comunidad de Éfeso y les recuerda que nunca vivió a costa de nadie: trabajó con sus propias manos para mantenerse y para ayudar a los débiles. Y cita una frase de Jesús que no aparece en los evangelios: hay más alegría en dar que en recibir.

    Los niños no aprenden a compartir porque se lo digamos, sino porque lo ven. Ven si en casa se ayuda al vecino, si se da limosna o se hace un comentario despectivo sobre el que pide, si se presta con gusto o a regañadientes, si los padres son generosos con los abuelos o se pelean por la herencia.

    Hay maneras concretas de enseñar a dar. Pedir a los hijos que elijan un juguete en buen estado para regalarlo, no el roto. Llevarlos a un comedor social o a visitar a un anciano. Dejarles separar una parte de su paga para algo solidario. Y, sobre todo, que nos vean dar sin quejarnos. En estas fechas, San Nicolás es una buena excusa para empezar.

  4. Petición

    Que mis hijos aprendan a dar de lo suyo.
    Amén.

  5. Oración final

    San Nicolás, obispo,
    protector de los niños y de los pobres:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a dar sin buscar aplauso
    y cuida a los que hoy están en peligro.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.