Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 6 de diciembre

  1. Oración de todos los días

    San Nicolás,
    obispo que dabas sin que se supiera:

    enséñame a ayudar en secreto,
    y a cuidar de los niños y de los que están en peligro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    2 Corintios 9,6-9

    6 Lo que digo es: Que quien escasamente siembra, cogerá escasamente: y quien siembra a manos llenas, a manos llenas cogerá. 7 Haga cada cual la oferta conforme lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana, o como por fuerza, porque Dios ama al que da con alegría. 8 Por lo demás, poderoso es Dios para colmaros de todo bien; de suerte que contentos siempre con tener en todas las cosas todo lo suficiente, estéis sobrados para ejercitar toda especie de buenas obras, 9 según lo que está escrito: La justicia del que a manos llenas dio a los pobres, dura por los siglos.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta, y en media Europa los niños encuentran algo en el zapato.

    San Pablo está organizando una colecta para los pobres de Jerusalén y explica a los corintios cómo dar: el que siembra poco, cosecha poco; cada uno dé lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni a la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría.

    Mañana, en media Europa, muchos niños encontrarán algo en el zapato o en la bota, en recuerdo de San Nicolás. En Bari, su basílica recibe peregrinos católicos y ortodoxos, porque es uno de los santos más venerados en Oriente: allí une a cristianos que llevan mil años separados.

    Al terminar la novena, quédate con la idea que lo resume todo: dar con alegría y sin ruido. No por obligación ni para quedar bien, sino porque has entendido que todo lo que tienes también te fue dado. Haz algo mañana, aunque sea pequeño, y no se lo cuentes a nadie. Si al hacerlo sientes alegría, habrás entendido al santo mejor que con cualquier estampa.

  4. Petición

    San Nicolás, gracias por estos nueve días.
    Enséñanos a dar con alegría y sin ruido.
    Amén.

  5. Oración final

    San Nicolás, obispo,
    protector de los niños y de los pobres:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a dar sin buscar aplauso
    y cuida a los que hoy están en peligro.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.