Día 5 de 9

Quinto día — Papá Noel

  1. Oración de todos los días

    San Nicolás,
    obispo que dabas sin que se supiera:

    enséñame a ayudar en secreto,
    y a cuidar de los niños y de los que están en peligro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 12,15-21

    15 Con esta ocasión, les dijo: Estad alerta, y guardaos de toda avaricia: que no depende la vida del hombre de la abundancia de los bienes que posee. 16 Y en seguida les propuso esta parábola: Un hombre rico tuvo una extraordinaria cosecha de frutos en su heredad: 17 y discurría para consigo diciendo: ¿Qué haré que no tengo sitio capaz para encerrar mis granos? 18 Al fin, dijo: Haré esto: derribaré mis graneros, y construiré otros mayores, donde almacenaré todos mis productos y mis bienes, 19 con lo que diré a mi alma: ¡Oh alma mía!, ya tienes muchos bienes de repuesto para muchísimos años: descansa, come, bebe, y date buena vida. 20 Pero al punto le dijo Dios: ¡Insensato!, esta misma noche han de exigir de ti la entrega de tu alma: ¿de quién será cuanto has almacenado? 21 Esto es lo que sucede al que atesora para sí, y no es rico a los ojos de Dios. Contra la excesiva congoja por lo temporal
  3. Meditación del día 5

    Del obispo salió un personaje comercial. Conviene contarles a los niños de dónde viene todo esto.

    Jesús cuenta la historia de un hombre rico que tiene una cosecha enorme y no sabe dónde guardarla. Decide derribar sus graneros y construir otros más grandes, y luego descansar. Esa misma noche muere. La conclusión es directa: la vida no depende de la abundancia de los bienes.

    Es curioso que un obispo conocido por dar a escondidas haya terminado convertido, siglos después y pasando por la tradición holandesa de Sinterklaas, en Papá Noel, el gran símbolo comercial de la Navidad. El personaje de traje rojo vende refrescos, juguetes y ofertas. El santo original regalaba para salvar a una familia.

    No se trata de prohibir los regalos ni de amargar la ilusión de los niños. Se trata de contarles de dónde viene todo esto, y de que la Navidad de casa no sea una competencia de compras. Pon un límite al gasto, regala algo hecho con tiempo, incluye en la lista de regalos a alguien que no tiene a nadie. Así el santo vuelve a aparecer debajo del disfraz.

  4. Petición

    Que en esta casa la Navidad
    no se reduzca a comprar.
    Amén.

  5. Oración final

    San Nicolás, obispo,
    protector de los niños y de los pobres:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a dar sin buscar aplauso
    y cuida a los que hoy están en peligro.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.