Día 4 de 9
Cuarto día — Los marineros
Oración de todos los días
San Nicolás,
obispo que dabas sin que se supiera:enséñame a ayudar en secreto,
y a cuidar de los niños y de los que están en peligro.
Amén.Lectura del día
35 En aquel mismo día, siendo ya tarde, les dijo: Pasemos a la ribera de enfrente. 36 Y despidiendo al pueblo, estando Jesús, como estaba, en la barca, se hicieron con Él a la vela, y le iban acompañando otros varios barcos. 37 Levantóse entonces una gran tempestad de viento que arrojaba las olas en la barca, de manera que ya ésta se llenaba de agua. 38 Entretanto Él estaba durmiendo en la popa sobre un cabezal. Despiértanle, pues, y le dicen: Maestro, ¿no se te da nada que perezcamos? 39 Y Él, levantándose, amenazó al viento, y dijo a la mar: Calla, sosiégate. Y se calmó el viento: y sobrevino una grande bonanza. 40 Entonces les dijo: ¿De qué teméis? ¿Cómo no tenéis fe todavía? Y quedaron sobrecogidos de grande espanto, diciéndose unos a otros: ¿Quién es Éste a quien aun el viento y la mar prestan obediencia? Los endemoniados de Gerasa
Meditación del día 4
Es patrono de los que navegan, y sus reliquias llegaron a Bari por mar.
Los discípulos eran pescadores; conocían el lago. Por eso su miedo es real cuando la tormenta llena de agua la barca. Y Jesús duerme. Le despiertan casi con reproche: ¿no te importa que nos hundamos? Él calma el viento y les pregunta por qué tienen tanto miedo.
Nicolás es patrono de los marineros, y hay una razón histórica para que su nombre esté ligado al mar: en 1087 unos marineros de Bari se llevaron sus reliquias desde Mira y las trasladaron por barco a su ciudad, donde siguen hoy en la basílica que lleva su nombre. Desde entonces es San Nicolás de Bari.
Hoy pide por los que están en el mar: pescadores, marinos mercantes que pasan meses lejos de casa, trabajadores de plataformas. Y no olvides a los que cruzan el mar en botes precarios huyendo del hambre o la guerra, en el Mediterráneo, en el Caribe, en el Darién. Muchos no llegan. Para ellos la tormenta no es una imagen; es la noche en que se juegan la vida.
Petición
Guarda a los que están en el mar.
Amén.Oración final
San Nicolás, obispo,
protector de los niños y de los pobres:
ruega por nosotros,
enséñanos a dar sin buscar aplauso
y cuida a los que hoy están en peligro.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.