Día 7 de 9
Séptimo día — Con los ángeles y Gabriel y Rafael
Oración de todos los días
San Miguel arcángel,
defiéndenos en la batalla;
sé nuestro amparo contra la perversidad
y acechanzas del demonio.Que Dios manifieste sobre él su poder,
es nuestra humilde súplica.Y tú, príncipe de la milicia celestial,
defiende a esta casa y a los que viven en ella.
Amén.Lectura del día
12 Cuando tú orabas con lágrimas, y enterrabas a los muertos, y te levantabas de la mesa a medio comer, y escondías de día los cadáveres TOBÍAS en tu casa, y los enterrabas de noche, yo presentaba al Señor tus oraciones. 13 Y por lo mismo que eras acepto a Dios, fue necesario que la tentación o aflicción te probase. 14 Y ahora el Señor me envió a curarte a ti, y a libertar del demonio a Sara, esposa de tu hijo. 15 Porque yo soy el ángel Rafael, uno de los siete espíritus principales que asistimos delante del Señor.
Meditación del día 7
La fiesta es de los tres: Miguel el que defiende, Gabriel el que anuncia, Rafael el que cura y acompaña el camino.
El libro de Tobías es el único lugar de la Biblia donde Rafael dice su nombre. Ha acompañado al joven Tobías en un viaje largo, le ha ayudado a encontrar esposa y a curar a su padre, y solo al final se da a conocer. Lo que cuenta de sí mismo es sencillo: presentaba ante Dios las oraciones del viejo Tobías cuando lloraba, enterraba a los muertos y se levantaba de la mesa a medio comer.
La fiesta del 29 de septiembre junta a los tres arcángeles que la Biblia nombra. Miguel aparece en Daniel y en el Apocalipsis como defensor; Gabriel es el que anuncia a Zacarías y a María; Rafael acompaña y cura. Son tres maneras en que Dios se acerca: protegiendo, hablando y caminando al lado.
Fíjate en que Rafael viaja sin hacerse notar, como un compañero más. Muchas ayudas de Dios llegan así, en forma de alguien que te acompañó a una cita médica, que te prestó dinero sin preguntar o que hizo contigo un trayecto difícil. No hace falta ver alas para agradecerlo.
Petición
Santos arcángeles:
defendedme, hablad a mi corazón
y acompañadme en el camino.
Amén.Oración final
San Miguel arcángel, defiéndenos en la batalla.
Ángel de Dios, que eres mi custodio:
ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael,
rogad por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.