Día 6 de 9
Sexto día — La lengua
Oración de todos los días
San Miguel arcángel,
defiéndenos en la batalla;
sé nuestro amparo contra la perversidad
y acechanzas del demonio.Que Dios manifieste sobre él su poder,
es nuestra humilde súplica.Y tú, príncipe de la milicia celestial,
defiende a esta casa y a los que viven en ella.
Amén.Lectura del día
5 Así también la lengua es un miembro pequeño, sí, pero viene a ser origen fastuoso de cosas de gran bulto. ¡Mirad un poco de fuego cuan grande bosque incendia! 6 La lengua también es un fuego, un mundo entero de maldad. La lengua es uno de nuestros miembros, que contamina todo el cuerpo, y siendo inflamada del fuego infernal, inflama la rueda o toda la carrera de nuestra vida. 7 Toda especie de bestias, de aves, y de serpientes, y de otros animales se amansan, y han sido domados por la naturaleza del hombre; 8 mas la lengua ningún hombre puede domarla; es un mal que no puede atajarse, y está llena de mortal veneno. 9 Con ella bendecimos a Dios Padre; y con la misma maldecimos a los hombres, los cuales son formados a semejanza de Dios. 10 De una misma boca sale la bendición y la maldición. No han de ir así las cosas, hermanos míos.
Meditación del día 6
La mayoría del mal que hacemos sale por la boca: el chisme, la humillación, el comentario que hunde a alguien.
Santiago usa una imagen que entiende cualquiera que haya visto arder un monte: un poco de fuego basta para quemar un bosque entero. Así funciona la lengua. Un comentario en el grupo de la familia, un audio reenviado, una burla delante de los compañeros, y una reputación que costó años queda en el suelo en una tarde.
Lo más duro del pasaje es el final: con la misma boca bendecimos a Dios y maldecimos a las personas, que están hechas a su semejanza. Se puede salir de misa y despellejar al vecino en el atrio. Se puede rezar el rosario por la mañana y humillar al hijo por la noche con la misma voz.
Hoy no hagas propósitos grandes. Haz uno pequeño y verificable: no reenviar lo que no comprobaste, no comentar la vida de alguien que no está presente, no usar el sarcasmo para hacer daño en casa. Y si ya hiciste daño con una frase, la mejor reparación es otra frase dicha en el mismo sitio y delante de las mismas personas.
Petición
Pon guardia en mi lengua.
Que no arruine con una frase lo que otro tardó años en construir.
Amén.Oración final
San Miguel arcángel, defiéndenos en la batalla.
Ángel de Dios, que eres mi custodio:
ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael,
rogad por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.