Día 4 de 9

Cuarto día — Por los que viven con violencia

  1. Oración de todos los días

    San Miguel arcángel,
    defiéndenos en la batalla;
    sé nuestro amparo contra la perversidad
    y acechanzas del demonio.

    Que Dios manifieste sobre él su poder,
    es nuestra humilde súplica.

    Y tú, príncipe de la milicia celestial,
    defiende a esta casa y a los que viven en ella.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 139,2-8

    2 Líbrame, ¡oh Señor!, del hombre malvado, líbrame del hombre perverso. 3 Aquellos que maquinaban mil iniquidades en su interior, todo el día están armándome contiendas. 4 Aguzaron sus lenguas viperinas: veneno de áspides es lo que tienen debajo de ellas, 5 Defiéndeme, Señor, de las manos del pecador; y líbrame de los hombres inicuos, que intentan dar conmigo en tierra. 6 Un lazo oculto me armaron los soberbios; extendieron sus redes para sorprenderme; pusiéronme tropiezos junto al camino. 7 Mas yo dije al Señor: Tú eres mi Dios: escucha, ¡oh Señor!, la voz de mi humilde súplica. 8 ¡Señor! ¡Señor!, de cuya fortaleza depende mi salvación, tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día del combate.
  3. Meditación del día 4

    Hay barrios y casas donde el peligro es literal: la extorsión, el maltrato, la amenaza.

    Este salmo es la oración de alguien acosado de verdad: le tienden lazos, le ponen tropiezos en el camino, gente con lengua de víbora que todo el día le arma contiendas. No es una metáfora espiritual. Es lo que vive hoy una comerciante extorsionada, un líder social amenazado, una mujer que oye las llaves de su pareja en la puerta y empieza a temblar.

    Hay que decir algo con claridad: rezar no sustituye a protegerse. Si vives con violencia en casa, aguantar no es una virtud ni una cruz que Dios te pida llevar. Pedir ayuda, denunciar, buscar una casa de acogida o llamar a una línea de atención también forman parte de esta oración. San Miguel no es un amuleto que se cuelga en la puerta para no tener que salir de ahí.

    Y si tú no estás en peligro, esta novena te pregunta por los que sí. ¿Conoces a alguien que vive con miedo? A veces lo único que necesita es que alguien de fuera le crea y le acompañe a dar el primer paso.

  4. Petición

    San Miguel, protege a los que hoy viven con miedo real:
    los amenazados, las mujeres maltratadas,
    los que salen de noche a trabajar.
    Amén.

  5. Oración final

    San Miguel arcángel, defiéndenos en la batalla.

    Ángel de Dios, que eres mi custodio:
    ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.

    Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael,
    rogad por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.