Día 4 de 9
Cuarto día — Por los presos
Oración de todos los días
San Maximiliano Kolbe,
que diste un paso al frente:dame ese paso pequeño que me toca dar hoy,
y quítame el cálculo
de mirar primero lo que me cuesta.
Amén.Lectura del día
1 Ha reposado sobre Mí el espíritu del Señor; porque el Señor me ha ungido y me ha enviado para evangelizar a los mansos y humildes, para curar a los de corazón contrito, y predicar la redención a los esclavos, y la libertad a los que están encarcelados; 2 para publicar el año de reconciliación con el Señor, o su jubileo, y el día de la venganza de nuestro Dios: para que yo consuele a todos los que lloran; 3 para cuidar de los de Sión que están llorando, y para darles una corona de gloria, en lugar de la ceniza que cubre sus cabezas; el óleo propio de los días solemnes y alegres en vez de luto; un ropaje de gloria, en cambio de su espíritu de aflicción; y los que habitarán en ella serán llamados los valientes en la justicia, plantío del Señor para gloria suya.
Meditación del día 4
Conoció la cárcel y el campo. Su fiesta es de los que están encerrados.
Isaías anuncia a alguien enviado a dar la buena noticia a los pobres, a vendar los corazones rotos, a proclamar la libertad a los cautivos y la liberación a los presos. Jesús leyó este texto en la sinagoga de Nazaret y dijo que se cumplía en él. Los presos forman parte del programa de Jesús desde el primer día.
Kolbe conoció la cárcel antes que el campo: los nazis lo detuvieron por primera vez en 1939, lo soltaron y volvieron a detenerlo en 1941. Las cárceles de hoy, en muchos de nuestros países, están desbordadas: presos sin juicio desde hace años, celdas donde manda la mafia, madres que crían a sus bebés tras las rejas. Y fuera hay familias que hacen colas de horas para una visita. Rezar por los presos no significa negar sus delitos ni olvidar a sus víctimas. Significa recordar que siguen siendo personas y que una cárcel que solo humilla produce más violencia. Si conoces a alguien que está preso, escríbele.
Petición
Acompaña a los presos
y a los que están en campos de refugiados.
Amén.Oración final
San Maximiliano María Kolbe,
mártir de la caridad:
ruega por nosotros,
por los presos y los esclavizados,
y danos valor para ponernos en el lugar de otro.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.