Día 5 de 9

Quinto día — Por los adictos

  1. Oración de todos los días

    San Maximiliano Kolbe,
    que diste un paso al frente:

    dame ese paso pequeño que me toca dar hoy,
    y quítame el cálculo
    de mirar primero lo que me cuesta.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Romanos 7,18-25

    18 Que bien conozco que nada de bueno hay en mí, quiero decir, en mi carne. Pues aunque hallo en mí la voluntad para hacer el bien: no hallo cómo cumplirla. 19 Por cuanto no hago el bien que quiero: antes bien, hago el mal que no quiero. 20 Mas si hago lo que no quiero: ya no lo ejecuto yo, sino el pecado que habita en mí. 21 Y así.es que, cuando yo quiero hacer el bien, me encuentro con una ley o inclinación contraria, porque el mal está pegado a mí: 22 de aquí es que me complazco en la Ley de Dios según el hombre interior: 23 mas al mismo tiempo echo de ver otra ley en mis miembros, la cual resiste a la ley de mi espíritu, y me sojuzga a la ley del pecado, que está en los miembros de mi cuerpo. 24 ¡Infeliz de mí!, ¿quién me libertará de este cuerpo de muerte o mortífera concupiscencia? 25 Solamente la gracia de Dios por los méritos de Jesucristo Señor nuestro. Entretanto, yo mismo vivo sometido por el espíritu a la Ley de Dios; y por la carne a la ley del pecado. Nos libra de la sentencia de muerte
  3. Meditación del día 5

    Es patrono de los adictos a las drogas, por la manera en que murió y por los que se sienten esclavos.

    Pablo describe una experiencia que cualquier adicto reconoce: no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Habla de otra ley en sus miembros que lo tiene esclavizado y grita: ¡infeliz de mí!, ¿quién me librará? La respuesta no es la fuerza de voluntad, sino la gracia de Dios en Jesucristo.

    Kolbe es invocado como patrono de los que luchan contra las adicciones, por haberse ofrecido en lugar de otro y por haber muerto con una inyección. Quien vive atrapado en el alcohol, las drogas, el juego o la pornografía conoce esa doble ley: quiere dejarlo y no puede. Decirle que le falta voluntad es inútil, a veces cruel. Lo que ayuda es que alguien dé un paso hacia él: acompañarlo a un grupo de ayuda, buscar un tratamiento, no avergonzarlo, no rescatarlo de las consecuencias sin exigir nada. Y si eres tú el que está atrapado, habla con alguien hoy. Pablo no se libró solo.

  4. Petición

    Por los que están esclavizados por algo:
    que alguien dé un paso por ellos.
    Amén.

  5. Oración final

    San Maximiliano María Kolbe,
    mártir de la caridad:
    ruega por nosotros,
    por los presos y los esclavizados,
    y danos valor para ponernos en el lugar de otro.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.