Día 3 de 9
Tercer día — Enfermero de todos
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Oración de todos los días
San Martín de Porres,
que barrías y curabas sin preguntar de quién se trataba:quítame de encima la costumbre de clasificar a la gente,
y hazme útil en lo que nadie quiere hacer.
Amén.Lectura del día
30 Entonces Jesús, tomando la palabra, dijo: Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, que le despojaron de todo, le cubrieron de heridas y se fueron, dejándole medio muerto. 31 Bajaba casualmente por el mismo camino un sacerdote: y aunque le vio, pasóse de largo. 32 Igualmente un levita, a pesar de que se halló vecino al sitio, y le miró, tiró adelante. 33 Pero un pasajero de nación samaritano llegóse adonde estaba, y viéndole, movióse a compasión. 34 Y arrimándose, vendó sus heridas, bañándolas con aceite y vino: y subiéndole en su cabalgadura, le condujo al mesón y cuidó de él. 35 Al día siguiente sacó dos denarios y dióselos al Mesonero, diciéndole: Cuídame este hombre; y todo lo que gaste de más, yo te lo abonaré a mi vuelta. 36 ¿Quién de estos tres te parece haber sido prójimo del que cayó en manos de los ladrones?. 37 Aquel, respondió el doctor, que usó con él de misericordia. Pues anda, díjole Jesús, y haz tú otro tanto. Marta y María
Meditación del día 3
Curaba a cualquiera, y eso incluía a los esclavos que nadie atendía.
El sacerdote ve al herido y pasa de largo. El levita, lo mismo. El que se detiene es un samaritano, alguien de un pueblo despreciado. No le pregunta de dónde es ni si puede pagar: le cura las heridas, lo sube a su animal y deja dinero en la posada para que lo sigan atendiendo.
Martín fue enfermero del convento, y no se quedó ahí. Atendía a los frailes, a los españoles de la ciudad, a los indígenas, a los esclavos africanos que nadie quería tocar. Según sus contemporáneos, curaba con remedios de hierbas y con mucha paciencia, y llevaba a enfermos al convento aunque eso le costara regaños de los superiores.
Hoy en nuestros países todavía hay pacientes de primera y de segunda. El que tiene seguro privado espera menos, el del régimen subsidiado o sin papeles se queda en el pasillo. Hay médicos, enfermeras y auxiliares que luchan contra eso cada día, con pocos recursos y muchas horas. Reza por ellos. Y si alguna vez tienes la oportunidad de denunciar un trato indigno en un hospital, o de acompañar a alguien que no sabe cómo reclamar, hazlo.
Petición
Que en los hospitales se atienda igual
al que puede pagar y al que no.
Amén.Oración final
San Martín de Porres,
hermano de los pobres y enfermero de los despreciados:
ruega por nosotros,
cura a nuestros enfermos
y hazme capaz de servir sin mirar a quién.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.