Día 5 de 9
Quinto día — Por los enfermos crónicos
Oración de todos los días
San Lázaro,
amigo de Jesús, que salió del sepulcro:
ven con los enfermos que te encomiendo.Y si ya no hay cura,
pide que no les falte compañía
ni dignidad.
Amén.Lectura del día
2 Hay en Jerusalén una piscina dicha de las ovejas, llamada en hebreo Betsaida, la cual tiene cinco pórticos. 3 En ellos, pues, yacía una gran muchedumbre de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, aguardando el movimiento de las aguas. 4 Pues un ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo a la piscina: y se agitaba el agua. Y el primero que después de movida el agua entraba en la piscina quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. 5 Allí estaba un hombre que treinta y ocho años hacía que se hallaba enfermo. 6 Como Jesús le viese tendido y conociese que llevaba ya mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser curado? 7 Señor, respondió el doliente, yo no tengo una persona que me meta en la piscina, así que el agua está agitada: por lo cual, mientras yo voy ya otro ha bajado antes. 8 Dícele Jesús: Levántate, coge tu camilla y anda. 9 De repente se halló sano este hombre: y cogió su camilla, e iba caminando. Era aquel un día de sábado.
Meditación del día 5
A san Lázaro se va cuando la enfermedad ya es larga y la esperanza médica, corta.
En la piscina de Betesda hay una multitud de enfermos esperando a que se mueva el agua. Uno lleva treinta y ocho años enfermo. Jesús le pregunta si quiere curarse, y el hombre no contesta sí: contesta que no tiene a nadie que lo meta en el agua. Cuando consigue arrastrarse, otro ya ha llegado antes.
Esa respuesta es la de muchos enfermos crónicos. No es solo la enfermedad; es la soledad, la falta de alguien que lo lleve a la cita, que haga la fila del hospital, que pelee con el seguro por la medicina. En Cuba, donde esta devoción es tan fuerte, faltan medicamentos básicos, y muchas familias dependen de lo que alguien les manda desde fuera.
Los cuidadores también se enferman: de cansancio, de espalda, de tristeza. A veces llevan años sin un día libre. Hoy reza por los dos, por el enfermo y por quien lo cuida. Y si conoces a alguien así, ofrécete a ser ese que no tenía: una tarde, un trámite, un turno de noche en el hospital.
Petición
Sostén a los enfermos de muchos años
y a los que los cuidan.
Amén.Oración final
San Lázaro, amigo del Señor,
que fuiste llamado a salir del sepulcro:
intercede por los enfermos,
por los pobres que están a nuestra puerta
y por los que ya no esperan nada.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.