Día 2 de 9
Segundo día — Cuando ya no queda a quién pedir
Oración de todos los días
Glorioso apóstol san Judas Tadeo,
siervo fiel y amigo de Jesús:
te pongo por intercesor en esta causa mía,
que a nadie más sé pedírsela.Alcánzame de Dios lo que necesito,
si es para bien de mi alma;
y si no lo es, alcánzame conformidad y salida.No me dejes solo con esto.
Amén.Meditación del día 2
A ti se acude cuando se han agotado los favores, los contactos y el dinero. Eso no es superstición: es reconocer un límite.
Lo que sigue después del límite no es magia, es confianza.
Petición
Apóstol fiel, tú que atiendes lo que otros no toman:
quítame la vergüenza de pedir
y la manía de creer que solo sirve lo que resuelvo yo.
Amén.Oración final
Señor Jesús, que llamaste apóstol a Judas Tadeo
y por su medio sigues atendiendo a los tuyos:
escucha lo que te he pedido estos nueve días.Hágase tu voluntad, y no la mía.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.