Día 7 de 9

Séptimo día — La familia

  1. Oración de todos los días

    San Juan Pablo II,
    que dijiste «no tengáis miedo»:

    quítame el miedo que me paraliza,
    dame amor por los jóvenes de mi casa
    y fuerza para envejecer sin amargura.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Colosenses 3,12-15

    12 Revestios, pues, como escogidos que sois de Dios, santos y amados, revestios de entrañas de compasión, de benignidad, de humildad, de modestia, de paciencia; 13 sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro: así como el Señor os ha perdonado, así lo habéis de hacer también vosotros. 14 Pero sobre todo, mantened la caridad, la cual es el vínculo de la perfección, 15 y la paz de Cristo triunfe en vuestros corazones, a la cual fuisteis asimismo llamados para formar un solo cuerpo; y sed agradecidos.
  3. Meditación del día 7

    Insistió toda su vida en la familia, y era un hombre que no había tenido casi ninguna.

    Revestíos de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia. Soportaos mutuamente y perdonaos. Y por encima de todo, el amor. Pablo describe las virtudes de una comunidad, pero cualquiera que viva en familia sabe que son exactamente las que se ponen a prueba en casa todos los días.

    Juan Pablo II escribió mucho sobre la familia: la exhortación Familiaris consortio en 1981, una carta a las familias en 1994, años de catequesis sobre el amor humano. Llama la atención que quien más insistió en ello apenas tuvo familia propia desde muy joven. Quizá por eso sabía lo que vale.

    No hay familias perfectas. Hay matrimonios que aguantan crisis, padres que se equivocan, hermanos que no se hablan. La palabra de Pablo es realista: no dice que os caigáis bien, sino que os soportéis y os perdonéis. Eso sí, soportar no significa tolerar la violencia; una casa con maltrato necesita ayuda, no paciencia. Bendice hoy a los tuyos uno por uno, y a los matrimonios jóvenes que empiezan con ilusión y con pocas herramientas.

  4. Petición

    Bendice a mi familia
    y a los matrimonios jóvenes.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Pablo II,
    que no tuviste miedo y nos enseñaste a no tenerlo:
    ruega por la familia, por los jóvenes
    y por los que envejecen y enferman.

    Totus tuus: todo tuyo, María.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.