Día 8 de 9
Octavo día — Pedir perdón por la Iglesia
Oración de todos los días
San Juan Pablo II,
que dijiste «no tengáis miedo»:quítame el miedo que me paraliza,
dame amor por los jóvenes de mi casa
y fuerza para envejecer sin amargura.
Amén.Lectura del día
4 Haciendo, pues, oración al Señor Dios mío, y tributándole mis alabanzas, dije: Dígnate escucharme, ¡oh Señor, Dios grande y terrible, que eres fiel en cumplir tu alianza y misericordia con los que te aman, y observan tus mandamientos! 5 Nosotros hemos pecado, hemos pecado, hemos cometido la maldad, hemos vivido impíamente, y hemos apostatado, y nos hemos desviado de tus mandamientos, y juicios. 6 No hemos obedecido a tus siervos los profetas, los cuales hablaron en tu nombre a nuestros reyes, y a nuestros príncipes, y a nuestros padres, y al pueblo de la tierra. 7 Tuya es, ¡oh Señor!, la justicia: mas para nosotros la confusión de nuestro rostro; como está hoy sucediendo a todo hombre de Judá, así a aquellos que están cerca, como a los que están lejos, en todos los países adonde los arrojaste por causa de las maldades con que te ofendieron. 8 Señor, justa es la confusión de nuestro rostro, la de nuestros reyes, la de nuestros príncipes y la de nuestros padres, los cuales pecaron.
Meditación del día 8
Pidió perdón públicamente por pecados históricos de la Iglesia. Eso no lo había hecho nadie.
Daniel reza en nombre de todo su pueblo y no se excluye: hemos pecado, hemos hecho el mal, no hemos escuchado a los profetas. A ti la justicia, a nosotros la vergüenza en el rostro. Es la oración de quien pide perdón por pecados colectivos sin escudarse en que él personalmente no los cometió.
El 12 de marzo del año 2000, Juan Pablo II presidió en San Pedro una celebración en la que la Iglesia pidió perdón públicamente por pecados de sus hijos a lo largo de la historia: la violencia en servicio de la verdad, las divisiones entre cristianos, el antisemitismo, los atropellos contra mujeres, pueblos y culturas. Fue un gesto sin precedentes.
Hay que decir también lo incómodo. Durante su pontificado no se atendieron como se debía las denuncias contra Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, y el informe que el Vaticano publicó en 2020 mostró que promovió a Theodore McCarrick pese a las advertencias. Un santo no es alguien sin errores. Pedir perdón por la Iglesia hoy incluye esto, y exige reparar a las víctimas, no solo lamentarse.
Petición
Que la Iglesia sepa pedir perdón
y reparar lo que hizo mal.
Amén.Oración final
San Juan Pablo II,
que no tuviste miedo y nos enseñaste a no tenerlo:
ruega por la familia, por los jóvenes
y por los que envejecen y enferman.Totus tuus: todo tuyo, María.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.