Día 5 de 9

Quinto día — Perdonar al que le disparó

  1. Oración de todos los días

    San Juan Pablo II,
    que dijiste «no tengáis miedo»:

    quítame el miedo que me paraliza,
    dame amor por los jóvenes de mi casa
    y fuerza para envejecer sin amargura.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Romanos 12,17-21

    17 A nadie volváis mal por mal; procurando obrar bien no sólo delante de Dios, sino también delante de todos los hombres. 18 Vivid en paz, si ser puede, y cuanto esté de vuestra parte, con todos los hombres. 19 No os venguéis vosotros mismos, queridos míos, sino dad lugar a que se pase la cólera, pues está escrito: A Mí me toca la venganza; Yo haré justicia, dice el Señor. 20 Antes bien, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber: que con hacer eso, amontonarás ascuas encendidas sobre su cabeza. 21 No te dejes vencer del mal o del deseo de venganza, mas procura vencer al mal con el bien o a fuerza de beneficios Deberes para con la autoridad
  3. Meditación del día 5

    Fue a la cárcel a hablar con el hombre que intentó matarlo.

    No devolváis a nadie mal por mal; no os toméis la venganza; si tu enemigo tiene hambre, dale de comer. Pablo termina con una frase que resume el Evangelio: no te dejes vencer por el mal, vence al mal con el bien.

    El 13 de mayo de 1981, en la plaza de San Pedro, un joven turco, Mehmet Ali Agca, disparó contra Juan Pablo II y lo hirió gravemente en el abdomen. El papa perdió mucha sangre y estuvo cerca de morir. Desde el hospital dijo que perdonaba a su agresor. Dos años después, en diciembre de 1983, fue a visitarlo a la cárcel romana de Rebibbia y habló con él a solas.

    Ese perdón no anuló la condena: Agca siguió preso. Perdonar no es pedir que no haya justicia. Es renunciar a la venganza personal, a desearle el mal, a que el odio dirija tu vida. Piensa en tu propia herida, la que todavía duele. Quizá no puedas ir a visitar a quien te la hizo, ni haga falta. Pero puedes empezar a desactivar el rencor que te quita el sueño.

  4. Petición

    Dame el perdón concreto que me toca:
    (piensa en quién).
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Pablo II,
    que no tuviste miedo y nos enseñaste a no tenerlo:
    ruega por la familia, por los jóvenes
    y por los que envejecen y enferman.

    Totus tuus: todo tuyo, María.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.