Día 6 de 9

Sexto día — Un pueblo vencido

  1. Oración de todos los días

    San Juan Diego,
    que te creías nadie y fuiste mensajero:

    quítame la excusa de no servir para nada,
    y dame recados concretos que cumplir hoy.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Isaías 61,1-4

    1 Ha reposado sobre Mí el espíritu del Señor; porque el Señor me ha ungido y me ha enviado para evangelizar a los mansos y humildes, para curar a los de corazón contrito, y predicar la redención a los esclavos, y la libertad a los que están encarcelados; 2 para publicar el año de reconciliación con el Señor, o su jubileo, y el día de la venganza de nuestro Dios: para que yo consuele a todos los que lloran; 3 para cuidar de los de Sión que están llorando, y para darles una corona de gloria, en lugar de la ceniza que cubre sus cabezas; el óleo propio de los días solemnes y alegres en vez de luto; un ropaje de gloria, en cambio de su espíritu de aflicción; y los que habitarán en ella serán llamados los valientes en la justicia, plantío del Señor para gloria suya. 4 Los cuales repoblarán los lugares que desde tiempos remotos están desiertos, y alzarán las ruinas antiguas, y restaurarán las ciudades yermas, despobladas desde muchos siglos.
  3. Meditación del día 6

    Todo esto pasa diez años después de la conquista de México, en medio del derrumbe de un mundo.

    El profeta se sabe enviado a vendar los corazones rotos, a consolar a los que lloran, a cambiar la ceniza por una corona y el luto por perfume de fiesta. Y promete que los que lloraban reconstruirán las ruinas antiguas y levantarán las ciudades devastadas de generaciones pasadas.

    Las apariciones de Guadalupe ocurrieron en 1531, solo diez años después de la caída de Tenochtitlan. El mundo de Juan Diego se había derrumbado: sus templos destruidos, sus dioses declarados demonios, su gente diezmada por la guerra y por epidemias que mataron a una parte enorme de la población. La evangelización llegó mezclada con la conquista, y eso no se puede maquillar. Ha habido papas que han pedido perdón por los abusos cometidos contra los pueblos indígenas.

    En ese contexto, la Virgen se aparece a un vencido, le habla en su lengua y lo trata con cariño. No borra la historia, pero abre una puerta. Hoy pide por los pueblos indígenas de América, que siguen siendo los más pobres. Y pide una memoria honesta, que no idealice ni oculte lo que pasó.

  4. Petición

    Consuela a los pueblos vencidos
    y purifica nuestra historia.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Diego Cuauhtlatoatzin,
    mensajero de la Virgen de Guadalupe:
    ruega por nosotros,
    por los pueblos indígenas de América
    y por los que se creen que no valen nada.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.