Día 5 de 9
Quinto día — Las rosas en la tilma
Oración de todos los días
San Juan Diego,
que te creías nadie y fuiste mensajero:quítame la excusa de no servir para nada,
y dame recados concretos que cumplir hoy.
Amén.Lectura del día
8 Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro: 9 Aquí está un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; mas ¿qué es esto para tanta gente? 10 Pero Jesús dijo: Haced sentar a esas gentes. El sitio estaba cubierto de hierba. Sentáronse, pues, al pie de cinco mil hombres. 11 Jesús, entonces, tomó los panes, y después de haber dado gracias, repartiólos entre los que estaban sentados: y lo mismo hizo con los peces, dando a todos cuanto querían.
Meditación del día 5
Llevó flores en su capa de trabajo, la que usaba a diario.
Ante cinco mil personas con hambre, Andrés encuentra a un muchacho con cinco panes de cebada y dos peces, y él mismo lo descarta: ¿qué es esto para tanta gente? Jesús no pide otra cosa. Toma lo que hay, da gracias y lo reparte. Lo poco que alguien tenía a mano basta.
Según el relato, cuando el obispo pidió una señal, la Virgen mandó a Juan Diego a cortar flores en lo alto del cerro, en pleno diciembre. Él las recogió en su tilma, la capa de fibra de maguey que usaban los campesinos para cargar y abrigarse. No era una tela fina ni un objeto sagrado. Era su ropa de trabajo. Y en ella, según la tradición, quedó la imagen que hoy está en la basílica.
Muchas veces no nos acercamos a Dios porque sentimos que no tenemos nada digno que ofrecer. Esperamos a estar mejor, a tener tiempo, a ser más buenos. Hoy ofrece lo que tienes ahora: tu trabajo de este día, tus manos cansadas, tus pocos panes. Dios sabe hacer mucho con lo que llevas puesto.
Petición
Que lleve a Dios lo que tengo a mano,
sin esperar a tener algo mejor.
Amén.Oración final
San Juan Diego Cuauhtlatoatzin,
mensajero de la Virgen de Guadalupe:
ruega por nosotros,
por los pueblos indígenas de América
y por los que se creen que no valen nada.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.