Día 4 de 9
Cuarto día — Por los enfermos mentales
Oración de todos los días
San Juan de Dios,
que pasaste por el manicomio y fundaste hospitales:cuida a los enfermos de la mente,
a los que duermen en la calle
y a los que nadie sabe dónde meter.
Amén.Lectura del día
20 De aquí vienen a la casa, y concurrió de nuevo tal tropel de gente, que ni siquiera podían tomar alimento. 21 Entretanto, algunos de sus deudos que no creían en Él, con estas noticias salieron para recogerle: porque decían que había perdido el juicio. 22 Al mismo tiempo los escribas, que habían bajado de Jerusalén, no dudaban decir: Está poseído de Belcebú, y así, por arte del príncipe de los demonios, es como lanza a los demonios.
Meditación del día 4
Siguen siendo de los más solos: pocas visitas, mucho estigma, familias agotadas.
Marcos cuenta un episodio que los otros evangelistas suavizaron: los parientes de Jesús salieron a buscarlo porque decían que estaba fuera de sí. Y los escribas iban más allá: lo acusaban de estar endemoniado. A Jesús también lo llamaron loco, y su propia familia lo creyó por un momento.
Las personas con enfermedad mental viven con esa sospecha constante. Se dice de ellas que exageran, que buscan atención, que están poseídas, que no tienen fe suficiente. En algunas iglesias todavía se les hacen exorcismos en lugar de llevarlas al psiquiatra, y eso puede ser muy peligroso. La fe y la medicina no son rivales.
Las familias, mientras tanto, se agotan. Cuidan durante años a un hijo o a un hermano que no siempre colabora, enfrentan crisis de madrugada, pelean con un sistema de salud que no tiene camas ni especialistas. Si conoces a una familia así, ofrécete para algo concreto: un rato de relevo, un trámite, una comida. Y sobre todo no juzgues. Nadie sabe lo que pasa dentro de esa casa.
Petición
Por los enfermos psiquiátricos
y por las familias que los sostienen.
Amén.Oración final
San Juan de Dios,
padre de los enfermos y de los pobres:
ruega por los enfermos de la mente,
por los que no tienen casa
y por quienes los atienden.
Haced bien, hermanos.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.