Día 5 de 9
Quinto día — Por los sin techo
Oración de todos los días
San Juan de Dios,
que pasaste por el manicomio y fundaste hospitales:cuida a los enfermos de la mente,
a los que duermen en la calle
y a los que nadie sabe dónde meter.
Amén.Lectura del día
6 ¿Acaso el ayuno que Yo estimo no es más bien el que deshagas los injustos contratos, que canceles las obligaciones usuarias que oprimen, que dejes en libertad a los que han quebrado, y quites todo gravamen? 7 ¿Que partas tu pan con el hambriento, y que a los pobres, y a los que no tienen hogar los acojas en tu casa, y vistas al que veas desnudo, y no desprecies tu propia carne o a tu prójimo? 8 Si esto haces amanecerá tu luz como la aurora, y llegará presto tu curación; y delante de ti irá siempre tu justicia, y la gloria del Señor te acogerá en su seno. 9 Invocarás entonces al Señor, y te oirá benigno; clamarás, y Él te dirá: Aquí estoy. Si arrojares lejos de ti la cadena, y cesares de extender maliciosamente el dedo, y de charlar neciamente;
Meditación del día 5
Su casa era también albergue. Sigue siendo la necesidad más visible de cualquier ciudad.
Isaías dice qué ayuno quiere Dios: no caras tristes ni ropa de luto, sino partir el pan con el hambriento y meter en casa a los pobres sin techo. Y promete que entonces la luz brillará como la aurora. La religión verdadera tiene una medida práctica: qué haces con el que no tiene dónde dormir.
La casa de Juan de Dios en Granada no era solo hospital. Acogía también a vagabundos, a peregrinos, a mujeres que vivían en la calle, a huérfanos. No pedía a nadie que demostrara que merecía ayuda. Le bastaba con ver que la necesitaba.
En cualquier ciudad grande de América Latina o de España hay hoy miles de personas que duermen en la calle. Algunas son migrantes recién llegados, otras perdieron el trabajo, otras tienen una adicción o una enfermedad mental. Casi todas son invisibles para los que pasan. Esta noche hará frío o lloverá en algún lugar. Averigua qué albergue hay en tu ciudad y qué necesita: mantas, voluntarios, dinero. Y la próxima vez que pases junto a alguien tirado en una acera, al menos míralo a la cara.
Petición
Que haya camas esta noche
para los que no tienen dónde dormir.
Amén.Oración final
San Juan de Dios,
padre de los enfermos y de los pobres:
ruega por los enfermos de la mente,
por los que no tienen casa
y por quienes los atienden.
Haced bien, hermanos.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.