Día 1 de 9

Primer día — Encerrado por loco

  1. Oración de todos los días

    San Juan de Dios,
    que pasaste por el manicomio y fundaste hospitales:

    cuida a los enfermos de la mente,
    a los que duermen en la calle
    y a los que nadie sabe dónde meter.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 5,1-5

    1 Llegaron después al otro lado del lago, territorio de los gerasenos. 2 Apenas desembarcado, le salió al encuentro un energúmeno salido de los sepulcros, 3 el cual tenía su morada en ellos, y no había hombre que pudiese refrenarle, ni aun con cadenas: 4 pues muchas veces, aherrojado con grillos y cadenas, había roto las cadenas y despedazado los grillos, sin que nadie pudiese domarle: 5 y andaba siempre, día y noche, por los sepulcros y por los montes, gritando y sajándose con piedras.
  3. Meditación del día 1

    Lo ataron y lo azotaron, porque así se trataba entonces a los enfermos mentales.

    Marcos describe a un hombre que vive entre los sepulcros, gritando día y noche y haciéndose heridas con piedras. Lo habían atado muchas veces con cadenas y grilletes, y siempre las rompía. Su comunidad no sabía qué hacer con él, y lo único que se le ocurrió fue encadenarlo y apartarlo.

    Juan Ciudad, que así se llamaba, nació en Portugal en 1495. En 1537, en Granada, después de escuchar un sermón de Juan de Ávila, entró en una crisis tan fuerte que la gente lo creyó loco. Lo internaron en el Hospital Real, donde a los enfermos mentales se les trataba con azotes y encierro, según la medicina de su época.

    Hoy ya no se usan cadenas en la mayoría de los lugares, pero hay otras maneras de apartar: no visitar, no nombrar, reírse, decir que es falta de voluntad o falta de fe. Una depresión, una esquizofrenia, un trastorno bipolar son enfermedades, no castigos ni debilidades morales. Que la persona que conoces con un diagnóstico así no sienta nunca que estorba.

  4. Petición

    Que nunca se trate a un enfermo mental
    como a un estorbo.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan de Dios,
    padre de los enfermos y de los pobres:
    ruega por los enfermos de la mente,
    por los que no tienen casa
    y por quienes los atienden.
    Haced bien, hermanos.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.