Día 5 de 9

Quinto día — Las dudas en la cárcel

  1. Oración de todos los días

    San Juan Bautista,
    voz que prepara el camino:

    enséñame a apartarme cuando toca,
    a decir la verdad sin gritar
    y a no ponerme en el centro.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 11,2-6

    2 Pero Juan, habiendo en la prisión oído las obras maravillosas de Cristo, envió a dos de sus discípulos a preguntarle: 3 ¿Eres Tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?. 4 A lo que Jesús les respondió: Id, y contad a Juan lo que habéis oído y visto. 5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan; se anuncia el Evangelio a los pobres; 6 y bienaventurado aquel que no tomare de Mí ocasión de escándalo. Elogio del Bautista
  3. Meditación del día 5

    Desde la prisión mandó a preguntar si Jesús era de verdad el que esperaban. También él dudó.

    Juan está en la cárcel de Herodes. Ha anunciado a uno que vendría con el hacha y el fuego, y Jesús va por ahí comiendo con pecadores y curando enfermos. Desde la celda manda a preguntar: ¿eres tú el que había de venir, o esperamos a otro? El más grande de los profetas también dudó.

    Jesús no lo regaña. Le manda contar lo que está pasando: los ciegos ven, los cojos andan, a los pobres se les anuncia la buena noticia. Le da hechos, no argumentos. Y añade: dichoso el que no se escandaliza de mí.

    Las dudas más fuertes llegan cuando uno está encerrado, de una forma u otra. Preso de verdad, hospitalizado meses, atrapado en una depresión, encerrado en casa cuidando a un enfermo, sin papeles en un país extraño. Desde ahí todo parece más oscuro y Dios más lejos. No te asustes de tus preguntas. Hazlas, como Juan, a quien corresponde. Y mira los hechos pequeños que siguen ocurriendo alrededor: alguien que te visita, una mejoría, una mano tendida. A veces la respuesta llega por ahí.

  4. Petición

    Sostenme en las dudas que llegan cuando estoy encerrado.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Bautista,
    precursor del Señor:
    ruega por nosotros,
    enséñanos a preparar el camino
    y a apartarnos cuando haga falta.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.