Día 4 de 9

Cuarto día — Soldado, no matón

  1. Oración de todos los días

    San Jorge,
    que te pusiste delante del dragón
    cuando todo el pueblo miraba desde lejos:

    dame valor para lo que me toca enfrentar,
    y cabeza para no confundir
    el dragón de verdad con mis manías.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 3,10-14

    10 Y preguntándole las gentes: ¿Qué es lo que debemos, pues, hacer? 11 Les respondía, diciendo: El que tiene dos vestidos, dé al que no tiene ninguno; y haga otro tanto el que tiene que comer. 12 Vinieron, asimismo, publícanos a ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿y nosotros qué debemos hacer para salvarnos? 13 Respondióles: No exijáis más de lo que os está ordenado. 14 Preguntábanle también los soldados: ¿Y nosotros qué haremos? A éstos dijo: No hagáis extorsiones a nadie, ni uséis del fraude: y contentaos con vuestras pagas.
  3. Meditación del día 4

    La diferencia entre defender y abusar es la misma fuerza con o sin justicia.

    A Juan el Bautista se le acercan unos soldados y le preguntan qué tienen que hacer. No les dice que dejen el ejército. Les dice tres cosas muy precisas: no hagáis extorsiones a nadie, no uséis del fraude, contentaos con vuestra paga. Es decir: no uséis vuestra fuerza para sacar provecho de los que no pueden defenderse.

    San Jorge era soldado, y la tradición lo ha hecho patrono de ejércitos y de policías. Su figura sirve para recordar que la fuerza en sí no es buena ni mala: depende de a quién sirve. Esto vale para un agente en un control de carretera, pero también para cualquiera que tiene algo de poder: el encargado de una obra, el profesor ante sus alumnos, el padre ante sus hijos, el funcionario que puede atascar un trámite. La pregunta del Bautista sigue en pie: ¿usas tu posición para proteger o para sacar algo? El matón y el defensor pueden tener la misma fuerza; lo que los separa es la justicia.

  4. Petición

    Si tengo algún poder, que no lo use para aplastar.
    Amén.

  5. Oración final

    San Jorge, mártir y soldado,
    que no huiste del peligro:
    ruega por nosotros,
    danos valor en la lucha que nos toca
    y fidelidad hasta el final.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.