Día 2 de 9

Segundo día — El pueblo que miraba

  1. Oración de todos los días

    San Jorge,
    que te pusiste delante del dragón
    cuando todo el pueblo miraba desde lejos:

    dame valor para lo que me toca enfrentar,
    y cabeza para no confundir
    el dragón de verdad con mis manías.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 10,30-35

    30 Entonces Jesús, tomando la palabra, dijo: Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, que le despojaron de todo, le cubrieron de heridas y se fueron, dejándole medio muerto. 31 Bajaba casualmente por el mismo camino un sacerdote: y aunque le vio, pasóse de largo. 32 Igualmente un levita, a pesar de que se halló vecino al sitio, y le miró, tiró adelante. 33 Pero un pasajero de nación samaritano llegóse adonde estaba, y viéndole, movióse a compasión. 34 Y arrimándose, vendó sus heridas, bañándolas con aceite y vino: y subiéndole en su cabalgadura, le condujo al mesón y cuidó de él. 35 Al día siguiente sacó dos denarios y dióselos al Mesonero, diciéndole: Cuídame este hombre; y todo lo que gaste de más, yo te lo abonaré a mi vuelta.
  3. Meditación del día 2

    En la leyenda, la ciudad entera asistía sin moverse. Es lo más frecuente.

    Un hombre medio muerto al borde del camino. Pasa un sacerdote, lo ve y sigue. Pasa un levita, lo mira y sigue. Probablemente ambos tenían razones: la prisa, el miedo a una trampa, la pureza ritual. El que se detiene es un samaritano, el menos indicado según la gente de bien, y no solo lo cura: lo lleva a la posada y paga.

    En la leyenda, la ciudad entera sabía lo del dragón y había aceptado vivir con él. Es lo más común: que todos sepamos lo que pasa y nadie se mueva. El niño al que acosan en el colegio, la vecina a la que se oye gritar por las noches, el compañero al que el jefe humilla delante de todos, el anciano al que su familia le saca la pensión. Mirar y seguir de largo no exige maldad, solo comodidad. Hoy pregúntate en qué historia estás haciendo de público. Ponerse delante a veces es tan sencillo como una llamada, una denuncia o decir en voz alta lo que todos ven.

  4. Petición

    Que no me quede mirando
    cuando alguien necesita que me ponga delante.
    Amén.

  5. Oración final

    San Jorge, mártir y soldado,
    que no huiste del peligro:
    ruega por nosotros,
    danos valor en la lucha que nos toca
    y fidelidad hasta el final.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.