Día 2 de 9

Segundo día — La lluvia

  1. Oración de todos los días

    San Isidro labrador,
    jornalero de Dios:

    pide por los que trabajan la tierra,
    por la lluvia a tiempo
    y por el precio justo de lo que producen.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Reyes 18,41-45

    41 Dijo entonces Elias a Acab: Anda, come y bebe; porque ya oigo el ruido de una gran lluvia que viene. 42 Fue Acab a comer y beber; mas Elias se subió a la cima del Carmelo, donde arrodillado en tierra, y puesto su rostro entre las rodillas, 43 dijo a su criado: Anda, ve y observa hacia el mar. Habiendo ido el criado y mirado, volvió diciendo: No hay nada. Replicóle Elias: Vuelve hasta siete veces. 44 Y a la séptima vez he aquí que subía del mar una nubécula pequeña como la huella de un hombre. Y dijo Elias: Anda y di a Acab: Engancha el tiro a tu carruaje y marcha luego, para que no te ataje la lluvia. 45 Y mientras se hacía esto e iba de una parte a otra, se oscureció el cielo en un momento, y vinieron nubes y viento, y empezó a caer una gran lluvia. Así, pues, montando Acab en su coche se fue a Jezrael.
  3. Meditación del día 2

    Se le saca en procesión para pedir agua. Sigue siendo la petición más antigua de la humanidad.

    Después de años de sequía, Elías sube al monte Carmelo, se encorva hasta poner la cara entre las rodillas y manda a su criado a mirar el mar. Seis veces vuelve diciendo que no hay nada. A la séptima aparece una nubecilla del tamaño de la palma de una mano, y en poco tiempo el cielo se oscurece y cae una gran lluvia.

    En muchos pueblos se sacaba a san Isidro en procesión cuando no llovía, y en algunos todavía se hace. Es una de las peticiones más antiguas de la humanidad, y quien depende del cielo para comer la entiende sin explicaciones.

    Hoy sabemos que las sequías, las lluvias torrenciales y el granizo fuera de época tienen mucho que ver con el cambio del clima, y que ese cambio lo causamos en buena parte nosotros. Pedir lluvia y seguir maltratando el agua no encaja. La oración de Elías fue perseverante: siete veces. Reza con esa insistencia, y cuida el agua de tu casa como quien sabe que vale.

  4. Petición

    Danos lluvia a tiempo
    y líbranos de la sequía y del granizo.
    Amén.

  5. Oración final

    San Isidro labrador,
    que trabajaste la tierra y no dejaste de rezar:
    bendice nuestros campos,
    danos lluvia a tiempo
    y pan en nuestra mesa.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.