Día 2 de 9
Segundo día — Los dos pensamientos
Oración de todos los días
San Ignacio de Loyola,
que aprendiste a distinguir lo que deja paz
de lo que deja inquietud:enséñame a discernir lo que tengo delante.
Toma, Señor, y recibe toda mi libertad.
Amén.Lectura del día
6 No os inquietéis por la solicitud de cosa alguna, mas en todo presentad a Dios vuestras peticiones por medio de la oración y de las plegarias, acompañadas de nacimiento de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepuja a todo entendimiento, sea la guardia de vuestros corazones, y de vuestros sentimientos en Jesucristo. 8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es conforme a verdad, todo lo que respira pureza, todo lo justo, todo lo que es santo, todo lo que os haga amables, todo lo que sirve al buen nombre, toda virtud, toda disciplina loable, esto sea vuestro estudio. 9 Lo que habéis aprendido, y recibido, y oído, y visto en mí, esto habéis de practicar, y el Dios de la paz será con vosotros. Gratitud y saludos
Meditación del día 2
Notó que soñar con glorias lo dejaba vacío y pensar en servir a Dios lo dejaba en paz. Ahí nació el discernimiento.
Pablo pide no angustiarse por nada y presentar a Dios lo que se necesita. Promete que la paz de Dios custodiará el corazón. Y luego da una pista práctica: fijaos en todo lo verdadero, lo noble, lo justo, lo limpio. Hay pensamientos que traen paz y otros que la quitan.
Eso fue exactamente lo que descubrió Ignacio en su cama de Loyola. Notó que cuando soñaba con hazañas y con una dama, se entretenía mucho, pero luego quedaba seco y descontento. En cambio, cuando pensaba en imitar a los santos, la alegría le duraba después. De esa observación, contada en su autobiografía, nació lo que él llamó discernimiento de espíritus.
No es un método mágico, pero sirve en cualquier decisión. Ante una opción, no mires solo lo que promete; observa cómo te deja cuando la imaginas durante unos días: inquieto, ansioso, con ganas de esconderlo, o tranquilo y libre. Una paz que dura suele ser mejor señal que un entusiasmo pasajero. Hoy, ante lo que tienes que decidir, prueba a mirar así.
Petición
Enséñame a mirar cómo me deja cada opción
y no solo lo que promete.
Amén.Oración final
Toma, Señor, y recibe
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.
Tú me lo diste, a ti, Señor, lo torno.
Dame tu amor y tu gracia,
que eso me basta.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.