Día 7 de 9

Séptimo día — Ir a hablar con el sultán

  1. Oración de todos los días

    San Francisco de Asís,
    que te quedaste sin nada y fuiste libre:

    quítame lo que me sobra,
    dame paz con quien no me la da,
    y hazme hermano de la gente y de lo creado.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 5,43-48

    43 Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y tendrás odio a tu enemigo. 44 Yo os digo más: Amad a vuestros enemigos: haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os persiguen y calumnian: 45 para que seáis hijos de vuestro Padre celestial: el cual hace nacer su sol sobre buenos y malos; y llover sobre justos y pecadores. 46 Pues si no amáis sino a los que os aman, ¿qué premio habéis de tener? ¿No lo hacen así aun los publícanos?. 47 Y si no saludáis a otros que a vuestros hermanos, ¿qué tiene eso de particular? Por ventura, ¿no hacen también esto los paganos? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto. Sermón del Monte: Rectitud de intención
  3. Meditación del día 7

    En plena cruzada se fue a hablar con el sultán en vez de combatirlo. Volvió vivo y sin convertirlo.

    Amar al enemigo es la frase más incómoda del Evangelio. Jesús no dice que no existan enemigos ni que sean buenos. Dice que el Padre hace salir el sol sobre malos y buenos, y que saludar solo a los nuestros no tiene ningún mérito.

    En 1219, en plena quinta cruzada, Francisco cruzó las líneas en Damieta, en Egipto, y fue a hablar con el sultán al-Kamil. No fue con armas ni con amenazas. Las fuentes coinciden en que el sultán lo recibió y lo dejó volver sano. No lo convirtió, pero tampoco salió de allí con odio. Ese encuentro se sigue citando hoy en el diálogo entre cristianos y musulmanes.

    Pocos tenemos un sultán delante, pero todos tenemos alguien con quien ya no hablamos: el cuñado del otro partido, el vecino de otra religión, el compañero que nos cae mal. La petición pide valor para hablar con quien piensa distinto. No para ganarle la discusión. Para escuchar qué piensa y por qué, y tratarlo con respeto aunque no se llegue a un acuerdo.

  4. Petición

    Dame valor para hablar con quien piensa distinto.
    Amén.

  5. Oración final

    Señor, hazme un instrumento de tu paz:
    donde haya odio, que yo lleve el amor;
    donde haya ofensa, que yo lleve el perdón.

    San Francisco de Asís, ruega por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.