Día 7 de 9

Séptimo día — Quien no tiene tiempo para nadie

  1. Oración de todos los días

    San Expedito,
    santo de las causas urgentes:
    esto que te traigo no puede esperar.

    Pide por mí hoy, no mañana.
    Y quítame a mí la costumbre de aplazar
    lo que me toca hacer.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 10,38-42

    38 Prosiguiendo Jesús su viaje a Jerusalén, entró en cierta aldea, donde una mujer, por nombre Marta, le hospedó en su casa. 39 Tenía ésta una hermana llamada María, la cual, sentada también a los pies del Señor, estaba escuchando su palabra. 40 Mientras tanto, Marta andaba muy afanada en disponer todo lo que era menester: por lo cual se presentó a Jesús y dijo: Señor, ¿no reparas que mi hermana me ha dejado sola en las faenas de la casa? Dile, pues, que me ayude. 41 Pero el Señor le dio esta respuesta: Marta, Marta, tú te afanas y acongojas distraída en muchísimas cosas; SAN LUCAS 42 y a la verdad que una sola es necesaria. María ha escogido la mejor suerte, de que jamás será privada. De la oración
  3. Meditación del día 7

    Vivir siempre corriendo es otra forma de estar ausente.

    Marta recibe a Jesús en su casa y se mata trabajando para atenderlo. María se sienta a escucharlo. Marta se queja, con razón aparente: alguien tiene que hacer las cosas. Jesús no le dice que su trabajo sobre. Le dice que anda inquieta y nerviosa con muchas cosas, y que solo una es necesaria.

    Hay gente que vive en urgencia permanente. Todo es para ayer, el teléfono no se suelta ni en la mesa, los hijos hablan y no se les escucha porque llega un mensaje del trabajo. Se dice que es por la familia, para que no les falte nada, y al final lo que les falta es tu presencia. Se puede dormir en casa todas las noches y no haber estado en ella en meses.

    San Expedito es el santo de lo urgente, y por eso mismo conviene recordar qué no lo es. Hoy elige un rato sin pantalla para alguien que quieres: comer sin prisa, escuchar una historia entera, sentarte como María. El mundo no se va a acabar porque contestes un correo una hora más tarde.

  4. Petición

    Dame prisa para lo que urge
    y calma para la gente que quiero.
    Amén.

  5. Oración final

    San Expedito, mártir y soldado de Cristo,
    abogado de las causas urgentes:
    intercede por nosotros ante Dios
    en lo que no puede esperar,
    y alcánzanos la gracia de no dejar para mañana
    el bien que podemos hacer hoy.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.