Día 3 de 9

Tercer día — Prisa no es atropello

  1. Oración de todos los días

    San Expedito,
    santo de las causas urgentes:
    esto que te traigo no puede esperar.

    Pide por mí hoy, no mañana.
    Y quítame a mí la costumbre de aplazar
    lo que me toca hacer.
    Amén.

  2. Meditación del día 3

    Resolver rápido no es hacer las cosas mal. La prisa buena tiene cabeza.

  3. Petición

    Que actúe pronto y sin atropellar a nadie.
    Amén.

  4. Oración final

    San Expedito, mártir y soldado de Cristo,
    abogado de las causas urgentes:
    intercede por nosotros ante Dios
    en lo que no puede esperar,
    y alcánzanos la gracia de no dejar para mañana
    el bien que podemos hacer hoy.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.