Día 2 de 9
Segundo día — Lo que llevo aplazando
Oración de todos los días
San Expedito,
santo de las causas urgentes:
esto que te traigo no puede esperar.Pide por mí hoy, no mañana.
Y quítame a mí la costumbre de aplazar
lo que me toca hacer.
Amén.Lectura del día
57 Mientras iban andando su camino hubo un hombre que le dijo: Señor, yo te seguiré a dondequiera que fueres. 58 Pero Jesús le respondió: Las raposas tienen guaridas, y las aves del cielo, nidos: mas el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar su cabeza. 59 A otro le dijo Jesús: Sigúeme: mas éste respondió: Señor, permíteme que vaya antes y dé sepultura a mi padre. 60 Replicóle Jesús: Deja a los muertos el cuidado de sepultar a sus muertos: pero tú ve y anuncia el reino de Dios. 61 Y otro le dijo: Yo te seguiré, Señor, pero primero déjame ir a despedirme de mi casa. 62 Respondióle Jesús: Ninguno que, después de haber puesto su mano en el arado vuelva los ojos atrás, es apto para el reino de Dios. Envía a sus setenta y dos discípulos
Meditación del día 2
Hay cosas urgentes que solo lo son porque las dejé mucho tiempo.
Tres personas quieren seguir a Jesús, y dos de ellas ponen una condición: primero déjame enterrar a mi padre, primero déjame despedirme de los míos. Son razones respetables. Jesús responde con una dureza que sorprende: el que pone la mano en el arado y mira atrás no sirve para el Reino.
No está despreciando a las familias. Está desenmascarando el «primero». Casi todo lo que llevamos meses aplazando tiene un «primero» delante. Primero termino este proyecto y luego voy al médico. Primero ahorro y luego hablo con mi esposa de lo que nos pasa. Primero que se calme mi hermano y luego lo llamo. El «primero» parece prudencia y muchas veces es miedo.
Hay asuntos que se volvieron urgentes solo porque los dejaste dormir: la deuda que creció, el examen médico que ya no es preventivo, la relación que se enfrió. Hoy elige uno solo. No lo resuelvas entero; da el primer paso antes de que acabe el día. El arado se mueve un surco cada vez.
Petición
Dame valor para empezar lo que llevo meses postergando.
Amén.Oración final
San Expedito, mártir y soldado de Cristo,
abogado de las causas urgentes:
intercede por nosotros ante Dios
en lo que no puede esperar,
y alcánzanos la gracia de no dejar para mañana
el bien que podemos hacer hoy.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.