Día 2 de 9

Segundo día — Por los enfermos

  1. Oración de todos los días

    San Charbel,
    monje del silencio:
    no dejaste palabras, dejaste una vida.

    Pide por los enfermos que te encomiendo
    y enséñame a callar y a estar con Dios
    sin necesitar ruido.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Santiago 5,13-16

    13 ¿Hay entre vosotros alguno que esté triste?, haga oración. ¿Está contento?, cante salmos. 14 ¿Está enfermo alguno de vosotros?, llame a los presbíteros de la Iglesia, y oren por él, ungiéndole con óleo en el nombre del Señor, 15 y la oración nacida de la fe salvará al enfermo, y el Señor le aliviará, y si se halla con pecados, se le perdonarán. 16 Confesad, pues, vuestros pecados uno a otro, y orad los unos por los otros, para que seáis salvos, porque mucho vale la oración perseverante del justo.
  3. Meditación del día 2

    La mayoría de las peticiones que se le hacen son por salud, y de ahí viene su fama en América.

    Santiago da instrucciones muy concretas: ¿alguien está enfermo? Que llame a los presbíteros, que oren por él y lo unjan con aceite. De ahí viene el sacramento de la unción de los enfermos, que no es solo para los moribundos, aunque mucha gente lo crea. Se puede pedir antes de una operación, en una enfermedad grave, en la vejez.

    La mayor parte de lo que se le pide a san Charbel es salud. Lo dicen sus devotos y lo muestran las cintas y las fotos junto a sus imágenes. Su fama creció en América entre gente con enfermedades que la medicina no lograba curar. La Iglesia ha estudiado algunas curaciones atribuidas a su intercesión; no todo lo que se cuenta tiene el mismo peso.

    Pedir por un enfermo es lo más natural del mundo. Lo que no es fe es dejar el tratamiento porque se hizo una novena, o gastar lo que no se tiene en promesas. Reza, y también acompaña a tu enfermo a la cita, ayúdale a entender lo que dijo el médico, pregunta por la unción. Santiago termina: orad unos por otros. Nadie tendría que estar enfermo sin que alguien rece por él.

  4. Petición

    San Charbel, intercede por: (dilos por su nombre).
    Amén.

  5. Oración final

    San Charbel Makhlouf,
    monje y ermitaño,
    que en el silencio encontraste a Dios:
    intercede por los enfermos,
    por tu tierra del Líbano
    y por nosotros, que no sabemos callar.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.