Día 3 de 9
Tercer día — Por los enfermos de garganta y pulmón
Oración de todos los días
San Blas,
médico y obispo:
libra nuestra garganta de todo mal.Y cuida lo que sale por ella:
que mis palabras curen y no hieran.
Amén.Lectura del día
7 Y profeticé como me lo había mandado: y mientras yo profetizaba oyóse un ruido, y he aquí una conmoción; y uniéronse huesos a huesos, cada uno por su propia coyuntura. 8 Y miré, y observé que iban saliendo sobre ellos nervios y carnes, y que por encima se cubrían de piel; mas no tenían espíritu, o vida. 9 Y dijome el Señor: Profetiza al espíritu, profetiza, ¡oh hijo de hombre!, y dirás al Espíritu: Esto dice el Señor Dios: Ven tú, ¡oh espíritu!, de las cuatro partes del mundo, y sopla sobre estos muertos, y resuciten. 10 Profeticé, pues, como me lo había mandado; y entró el espíritu en los muertos, y resucitaron; y se puso en pie una muchedumbre grandísima de hombres.
Meditación del día 3
Cáncer de laringe, asma, gente que respira con dificultad.
Ezequiel ve un campo de huesos secos que se van juntando, se cubren de nervios, de carne, de piel. Pero todavía no respiran. Hasta que el profeta llama al espíritu de los cuatro vientos y el aliento entra en ellos. En hebreo es la misma palabra para viento, espíritu y respiración.
Quien ha visto a un familiar luchar por cada bocanada de aire entiende que respirar es un regalo. Los enfermos de EPOC atados a la bala de oxígeno, el niño con asma que se despierta de noche, el paciente de cáncer de laringe que aprende a hablar de nuevo, los que pasaron por un respirador en la pandemia. Para ellos, cada respiración tranquila es una victoria.
Hoy se pide por ellos con nombre propio. Y también por los que los cuidan, que duermen con un oído alerta. Si fumas, quizá este sea un buen día para pensar en dejarlo, no como penitencia sino como gratitud por unos pulmones que todavía funcionan. San Blas es patrono de la garganta; cuidarla es parte de la devoción.
Petición
Alivia a los que les cuesta respirar:
(dilos por su nombre).
Amén.Oración final
Por intercesión de san Blas,
obispo y mártir,
te libre Dios de los males de garganta
y de todo otro mal.
En el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.