Día 2 de 9
Segundo día — La regla que libera
Oración de todos los días
San Benito, padre de los monjes:
dame la regla que me falta.Horas, trabajo, descanso y oración
en su sitio.
Y líbrame del mal que me desordena por dentro.
Amén.Lectura del día
1 Todas las cosas tienen su tiempo, y todo lo que hay debajo del cielo pasa en el término que se le ha prescrito. 2 Hay tiempo de nacer y tiempo de morir: tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo que se plantó; 3 tiempo de dar muerte, y tiempo de dar vida: tiempo de derribar, y tiempo de edificar: 4 tiempo de llorar, y tiempo de reír: tiempo de luto, y tiempo de gala: 5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de recogerlas: tiempo de abrazar y tiempo de alejarse de los abrazos: 6 tiempo de ganar, y tiempo de perder: tiempo de conservar, y tiempo de arrojar: 7 tiempo de rasgar, y tiempo de coser: tiempo de callar, y tiempo de hablar: 8 tiempo de amor, y tiempo de odio: tiempo de guerra, y tiempo de paz,
Meditación del día 2
Una regla no es una jaula: es lo que permite vivir sin decidirlo todo cada mañana.
Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y de arrancar, de callar y de hablar. El Eclesiastés no da recetas; constata que cada cosa tiene su momento y que la vida se estropea cuando todo se mezcla o se hace a destiempo.
La Regla de san Benito es, en buena parte, un horario. Indica cuándo levantarse según la estación, cuándo comer, cuándo dormir, cuándo rezar cada salmo. Leída de corrido puede parecer minuciosa hasta el agobio. Pero el propio Benito escribió en el prólogo que no quería establecer nada áspero ni pesado. Su idea era que una persona que no tiene que decidirlo todo cada mañana se queda libre para lo importante.
Eso vale para una casa con niños, para quien trabaja desde casa sin horario o para el jubilado que de repente tiene todo el día vacío. Sin una mínima rutina, las horas se van en el sofá o en la ansiedad. Elige tres cosas fijas: una hora para acostarte, un rato de oración, una comida en familia sin teléfonos. Mantenlas una semana. Verás que la regla, lejos de quitar libertad, la devuelve.
Petición
Dame horarios sanos y constancia en lo pequeño.
Amén.Oración final
Cruz santa sea mi luz,
no sea el dragón mi guía.
Apártate, Satanás;
nunca me aconsejes cosas vanas.
Es malo lo que ofreces,
bebe tú mismo tu veneno.San Benito, ruega por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.