Día 3 de 9
Tercer día — Contra la usura
Oración de todos los días
San Antonio de Padua,
que devolviste a tantos lo que habían perdido
y defendiste a los pobres de quien los explotaba:
ayúdame en lo que te pido.Que encuentre lo que busco,
y que no me olvide de los que no tienen nada.
Amén.Lectura del día
6 Al oír yo estos clamores y tales expresiones me irrité sobremanera; 7 y después de una madura reflexión, reprendí ásperamente a los magnates y a los magistrados, diciéndoles: ¿Conque vosotros cobráis usuras de vuestros hermanos? Y convoqué contra ellos una gran asamblea, 8 y les dije: Nosotros, como sabéis, hemos rescatado según nuestra posibilidad a nuestros hermanos los judíos vendidos a las naciones; ¿y vosotros habéis de vender de nuevo vuestros hermanos, para que nosotros los rescatemos otra vez? Callaron a esto, ni supieron qué responder. 9 Y les dije: No es bien hecho lo que hacéis. ¿Cómo no vivís en el santo temor de nuestro Dios, para que no vengamos a ser el escarnio de las gentes enemigas nuestras? 10 Yo, y mis hermanos, y mis criados hemos prestado a muchísimos dinero y trigo; convengámonos todos en no volvérselo a pedir, condonémosles la deuda: 11 restituidles en el día de hoy sus campos, y sus viñas, y sus olivares, y sus casas; y también el uno por ciento mensual del dinero del trigo, del vino y del aceite que soléis exigirles, condonádselo o pagadle vosotros por ellos.
Meditación del día 3
Predicó contra los prestamistas que arruinaban a la gente. Hoy se llama de otra manera y sigue igual.
Nehemías se enfurece cuando descubre que los ricos de su pueblo prestan con intereses a sus propios hermanos y se quedan con sus campos, sus viñas y hasta sus hijos como garantía. No da un sermón suave: los reúne y les exige devolver lo que tomaron ese mismo día.
San Antonio predicó contra los usureros de su tiempo con la misma dureza. Hoy la usura tiene otros nombres: el «gota a gota» que cobra intereses imposibles y amenaza a la familia, las tarjetas que se pagan con otra tarjeta, las aplicaciones que prestan en minutos y luego llaman a todos tus contactos. Mucha gente cae ahí no por irresponsable, sino porque un mes no le alcanzó y no había otra puerta.
Si estás atrapado en una deuda así, no lo cargues solo: busca asesoría, en algunas parroquias y alcaldías la hay gratuita, y si te amenazan, denúncialo. Y si eres tú quien presta, revisa con honestidad cuánto cobras y cómo. Aprovecharse de la necesidad del otro no deja de ser pecado porque el otro haya firmado.
Petición
Libra a los míos de las deudas que no se pueden pagar
y a mí de aprovecharme de la necesidad de nadie.
Amén.Oración final
Si buscas milagros, mira:
la muerte y el error desterrados,
la miseria y el demonio huidos,
leprosos y enfermos sanados.Ruega a Cristo por nosotros,
san Antonio glorioso,
para que seamos dignos
de alcanzar sus promesas.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.