Día 5 de 9

Quinto día — Justicia antes que caridad

  1. Oración de todos los días

    San Alberto Hurtado,
    que saliste a buscar a Cristo en la calle:

    ábreme los ojos a quien duerme en mi barrio,
    y no me dejes tranquilo
    si no hago nada.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Jeremías 22,13-16

    13 ¡Ay de aquel que fabrica su casa sobre la injusticia, y sus salones sobre la iniquidad, forzando a su prójimo a que trabaje de balde, y no le paga su jornal! 14 Aquel que va diciendo: Yo me edificaré un suntuoso palacio, y espaciosos salones; que ensancha sus ventanas y hace artesonados de cedro, pintándolos de bermellón. 15 ¿Piensas tú que reinarás mucho tiempo, pues que te comparas con el cedro? ¿Por ventura tu padre no comió y bebió, y fue feliz gobernando con rectitud y justicia? 16 Defendía la causa del pobre y del desvalido, y así trabajaba para su propio bien, ¿y la razón de esto no fue porque siempre me reconoció a Mí, dice el Señor?
  3. Meditación del día 5

    Decía que la caridad empieza donde acaba la justicia. Repartir sopa no basta si el sueldo es injusto.

    Jeremías no se anda con rodeos: ¡ay del que edifica su casa sobre la injusticia y obliga a su prójimo a trabajar sin pagarle! Y le recuerda al rey que su padre fue grande porque defendía la causa del pobre y del necesitado. Eso, dice Dios, es conocerme.

    A Hurtado se le atribuye una frase que resume su pensamiento: la caridad comienza donde termina la justicia. Repartir sopa está bien, pero no basta si el sueldo que se paga no alcanza para vivir. Escribió un libro en 1941 con un título que escandalizó a muchos: «¿Es Chile un país católico?». Señalaba que había mucha práctica religiosa y mucha miseria al mismo tiempo, y que algo no cuadraba.

    La pregunta vale para nuestros países y para nuestras casas. Es fácil dar una limosna en Navidad y al mismo tiempo pagar mal a la empleada, regatear el precio al trabajador que te arregla algo, evadir impuestos o mirar para otro lado en la empresa cuando se despide sin pagar lo justo. Hoy revisa una sola cosa de tu vida económica con la medida de Jeremías: ¿alguien trabaja para ti sin recibir lo que le corresponde?

  4. Petición

    Que trabaje por lo justo
    y no solo por lo caritativo.
    Amén.

  5. Oración final

    San Alberto Hurtado,
    que viste a Cristo en el pobre de la calle:
    ruega por nosotros,
    danos ojos para ver
    y manos para hacer algo.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.