Día 6 de 9
Sexto día — Rezarlo en familia
Oración de todos los días
Virgen del Rosario,
enséñame a rezar con las manos,
cuenta a cuenta, sin prisa.Que el rosario no sea un trámite
sino el rato del día en que me acompañas.
Amén.Lectura del día
Hechos de los Apóstoles 1,12-14
12 Después de esto, se volvieron a Jerusalén, desde el monte llamado de los olivos, que dista de Jerusalén el espacio de camino que puede andarse en sábado. 13 Entrados en la ciudad, subiéronse a una habitación alta, donde tenían su morada Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, y Simón, llamado el celador, y Judas, hermano de Santiago. 14 Todos los cuales, animados de un mismo espíritu, perseveraban juntos en oración con las mujeres y con María, la madre de Jesús, y sus parientes. Elección de San Matías
Meditación del día 6
Un rosario en familia es difícil: los niños se distraen, alguien se ríe. Vale igual.
Después de la ascensión, el libro de los Hechos muestra a los discípulos encerrados en una sala, rezando juntos. Y anota quiénes estaban: los once, algunas mujeres, María la madre de Jesús y sus parientes. La primera comunidad cristiana se parece bastante a una familia reunida en una casa.
Rezar en familia hoy es difícil. Cada uno llega a una hora distinta, los adolescentes tienen el celular en la mano, el papá se duerme en la segunda decena, y siempre hay alguien que se ríe en el momento menos indicado. Muchas familias lo intentan una vez, se frustran y no lo vuelven a hacer.
Pero el rosario en familia no tiene que salir bonito para valer. Puede ser una sola decena antes de comer el domingo, con el perro ladrando y la televisión prendida en el cuarto de al lado. Puede ser un audio de la abuela, que vive en otra ciudad, guiándolo por videollamada. Lo que importa es que los hijos vean que en casa se le habla a Dios. Eso se aprende viendo, no oyendo sermones.
Petición
Que en mi casa se rece juntos alguna vez a la semana,
aunque sea una decena y con ruido.
Amén.Oración final
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia…
Virgen del Rosario,
ruega por nosotros,
y que esta oración sencilla
nos acompañe hasta la hora de nuestra muerte.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.