Día 5 de 9

Quinto día — Los misterios gloriosos

  1. Oración de todos los días

    Virgen del Rosario,
    enséñame a rezar con las manos,
    cuenta a cuenta, sin prisa.

    Que el rosario no sea un trámite
    sino el rato del día en que me acompañas.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 24,1-8

    1 Mas el primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro, llevando los aromas que tenían preparados; 2 y encontraron apartada la piedra del sepulcro. 3 Pero; habiendo entrado dentro, no hallaron el cuerpodel Señor Jesús. 4 Y quedando muy consternadas con este motivo, he aquí que se aparecieron de repente junto a ellas dos personajes con vestiduras resplandecientes. 5 Y quedando llenas de espanto, y teniendo inclinado el rostro hacia la tierra, les dijeron: ¿Para qué andáis buscando entre los muertos al que está vivo? 6 No está aquí, sino que resucitó: acordaos de lo que os previno cuando estaba todavía en Galilea, 7 diciendo: Conviene que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y crucificado, y que al tercer día resucite. 8 Ellas, en efecto, se acordaron de las palabras de Jesús.
  3. Meditación del día 5

    Resurrección, ascensión, Pentecostés, asunción, coronación. El final no es el Calvario.

    Las mujeres van al sepulcro muy temprano con perfumes para un cadáver. Son las que se quedaron hasta el final en el Calvario, y ahora van a cumplir con el muerto. Lo que encuentran es una piedra corrida y una pregunta: ¿por qué buscan entre los muertos al que está vivo?

    Los misterios gloriosos empiezan aquí: resurrección, ascensión, venida del Espíritu, asunción de María, coronación. Rezarlos después de los dolorosos no es pasar la página como si el dolor no hubiera existido. Las heridas de Jesús siguen en su cuerpo resucitado. Lo que cambia es que ya no tienen la última palabra.

    Hay situaciones que no se van a arreglar: el diagnóstico es el que es, el hijo no va a volver, el matrimonio terminó. La esperanza cristiana no consiste en negar eso, sino en creer que la muerte y el fracaso no son el final de la historia. Las mujeres fueron al sepulcro con perfumes para un muerto y volvieron con una noticia que nadie les creyó al principio. Hoy se pide esa clase de esperanza.

  4. Petición

    Danos esperanza que se sostenga
    cuando las cosas no se arreglan.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, Reina y Madre de misericordia…

    Virgen del Rosario,
    ruega por nosotros,
    y que esta oración sencilla
    nos acompañe hasta la hora de nuestra muerte.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.