Día 5 de 9
Quinto día — Por los que sostienen a otros
Oración de todos los días
Virgen del Pilar,
que viniste a sostener a un apóstol desanimado:
sostén lo que en mi vida se está cayendo.No me quites el peso;
dame columna.
Amén.Lectura del día
17 No haces bien en eso, replicó Jetró. 18 Con trabajo tan ímprobo te consumes, no solamente tú, sino también este pueblo que te rodea, es empeño superior a tus fuerzas; no podrás sobrellevarle tú solo. 19 Escucha, pues, mis palabras y consejos y Dios será contigo. Sé tú medianero del pueblo en las cosas pertenecientes a Dios, presentándole las súplicas que se le hacen 20 y enseñando al pueblo las ceremonias y los ritos del culto divino y el camino que deben seguir y las obras que deben practicar. 21 Para lo demás, escoge de todo el pueblo sujetos de firmeza y temerosos de Dios, amantes de la verdad y enemigos de la avaricia, y de ellos establece tribunos, centuriones y cabos de cincuenta personas y de diez; 22 los cuales sean jueces del pueblo continuamente. Y si ocurre alguna cosa grave, remítanla a ti, sentenciando ellos las de menor importancia; y así será para ti más llevadera la carga, partiéndola con otros. 23 Si esto hicieres, cumplirás las órdenes de Dios y podrás cuidar que se ejecuten sus preceptos, y toda esa gente se volverá en paz a su morada.
Meditación del día 5
Hay gente que es columna en su familia: la que trabaja, la que cuida, la que aguanta.
Moisés se pasaba el día entero atendiendo a todo el pueblo, solo, desde la mañana hasta la noche. Su suegro Jetró lo ve y le dice algo que debería repetirse en muchas casas: «No haces bien; te vas a consumir tú y vas a agotar a la gente. Esto es demasiado para uno solo». Y le enseña a repartir.
En casi todas las familias hay alguien así. La que trabaja y además cuida a la madre enferma, el hijo mayor que manda dinero a todos, la que organiza, recuerda, resuelve y nunca se queja. Son columnas, y las columnas parecen eternas hasta el día en que se agrietan.
La petición habla de relevo antes de que se rompan. Eso exige que los demás den un paso. Si tú eres la columna, escucha a Jetró: delegar no es fallar. Si vives cerca de una columna, no esperes a que te pida ayuda, porque no lo va a hacer. Ofrécete para algo concreto, con fecha y hora. Una tarde libre puede valer más que muchas palabras de agradecimiento.
Petición
Sostén a los que sostienen a todos
y dales relevo antes de que se rompan.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen del Pilar, columna de nuestra fe:
ruega por nosotros,
sostén a los que no pueden más
y mantennos firmes en lo que hay que sostener.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.