Día 1 de 9

Primer día — El apóstol desanimado

  1. Oración de todos los días

    Virgen del Pilar,
    que viniste a sostener a un apóstol desanimado:
    sostén lo que en mi vida se está cayendo.

    No me quites el peso;
    dame columna.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Reyes 19,3-8

    3 Oído esto, se atemorizó Elias, y se fue huyendo por donde le llevaba su imaginación. Al llegar a Bersabee de Judá dejó allí su criado. 4 Y prosiguió su camino una jornada por el desierto; y habiendo llegado allá, y sentadose debajo de un enebro, pidió para su alma 1 REYES la separación del cuerpo, diciendo: Bástame ya, Señor, de vivir; llévate mi alma; pues no soy yo de mejor condición que mis padres. 5 Y tendiéndose en el suelo, quedóse dormido a la sombra del enebro; cuando he aquí que el ángel del Señor le tocó y dijo: Levántate y come, 6 Miró atrás y vio a su cabecera un pan cocido al rescoldo, y un vaso de agua; comió, pues, y bebió, y se volvió a dormir. 7 Mas el ángel del Señor volvió segunda vez a tocarle, y le dijo: Levántate y come porque te queda que andar un largo camino. 8 Levantándose Elias, comió y bebió; y confortado con aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar a Horeb, monte de Dios. Ve pasar al Señor
  3. Meditación del día 1

    Santiago predicaba sin resultados y estaba a punto de dejarlo. Ahí llega la ayuda.

    Elías huye, se sienta bajo un arbusto en el desierto y le pide a Dios que se lo lleve: ya no puede más. No es un hombre débil; es el mismo que acababa de enfrentarse a los profetas de Baal. Pero el cansancio acumulado llega, y llega a los fuertes también. Dios no le echa un sermón. Le manda pan, agua y sueño. Dos veces.

    Según la tradición, a Santiago le pasó algo parecido a orillas del Ebro: había predicado mucho, había convencido a pocos y estaba a punto de volverse. Ahí, dice el relato, se le apareció la Virgen. Sea cual sea el detalle de aquella noche, la escena retrata algo que conoce cualquiera que trabaja en algo difícil.

    Si estás a punto de tirar la toalla, en el trabajo, en un matrimonio, en un tratamiento, en una carrera que no termina, empieza por lo de Elías: come, duerme, deja que alguien te cuide un poco. A veces las ganas de dejarlo todo son, en buena parte, agotamiento. Y el agotamiento no se arregla con fuerza de voluntad.

  4. Petición

    Madre, ven donde estoy a punto de dejarlo.
    Dame razones para seguir mañana.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Virgen del Pilar, columna de nuestra fe:
    ruega por nosotros,
    sostén a los que no pueden más
    y mantennos firmes en lo que hay que sostener.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.