Día 1 de 9

Primer día — Bajo su manto

  1. Oración de todos los días

    Virgen del Carmen, Madre del Carmelo,
    que prometiste tu amparo a quienes llevan tu escapulario:
    acógenos bajo tu manto.

    Acompáñanos en el trabajo, en el camino
    y en la hora en que tengamos que cruzar solos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 90,2-7

    2 El que se acoge al asilo del Altísimo y descansa bajo la protección de Dios del cielo, 3 dirá al Señor: Tú eres mi amparo y refugio; el Dios mío en quien esperaré. 4 Porque él me ha librado del lazo de los cazadores, y de terribles adversidades. 5 Con sus alas te hará sombra; y debajo de sus plumas estarás confiado. 6 Su verdad te cercará como escudo, no temerás terrores nocturnos, 7 ni la saeta disparada de día; ni al enemigo que anda entre tinieblas, ni los asaltos del demonio en medio del día.
  3. Meditación del día 1

    Acogerse a alguien es reconocer que uno no se basta. Empezar la novena es ponerse debajo de ese manto sin avergonzarse.

    El salmo usa una imagen de corral: alas, plumas, la gallina que junta a los pollitos cuando algo amenaza. No es una imagen de grandeza, es de cercanía. Quien se mete debajo de un ala no lo hace porque sea débil de carácter, sino porque ha visto venir el halcón. Eso es empezar esta novena: admitir que hay cosas que te superan y que no tienes por qué cargarlas a solas.

    A muchos les cuesta. Nos educaron para resolver, para no molestar, para decir «todo bien» aunque en casa haya una enfermedad, una deuda o un hijo que no contesta el teléfono. Ponerse bajo el manto de la Virgen no es esconderse del problema; es dejar de fingir que no existe.

    Durante nueve días vas a nombrar a los tuyos. Hazlo sin vergüenza. El salmo no promete que no habrá «terrores nocturnos»; promete que no tendrás que temerlos a solas. La diferencia parece pequeña, pero cualquiera que haya pasado una noche en un hospital sabe lo grande que es.

  4. Petición

    Madre del Carmen, acógeme estos nueve días
    y acoge a los míos, que los necesito bien.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Nuestra Señora del Carmen,
    flor del Carmelo, madre y hermosura del monte:
    ruega por nosotros ahora
    y en la hora de nuestra muerte.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.